Este miércoles, el Partido Socialista ha consumado lo que el PP califica como un «pacto guarro» al mantener la presidencia de la Diputación Provincial de Lugo gracias al voto clave de José Tomé. El expresidente dimitió el pasado 10 de diciembre, cercado por las acusaciones de acoso sexual, pero llegó a un acuerdo con su antiguo partido y el BNG.
Así, una mujer es la nueva presidenta provincial, la alcaldesa de Burela Carmela Tomé, sucediendo a Tomé que también dejó la militancia. Pero mantuvo la alcaldía de Monforte de Lemos, desde el Grupo Mixto, con el acuerdo de los socialistas, según denunciaba la secretaria general del PP gallego, Paula Prado.
El pacto de Tomé permitió al PSOE retener la Diputación de Lugo, uno de los pocos focos de poder que mantiene en Galicia, donde es tercera fuerza, con el apoyo del Bloque Nacionalista Galego. «No extraña nada», apuntaban fuentes del PPdeG, «le quieren dar normalidad a lo que no es normal».
La operación generó una reacción inmediata de los populares, que denuncia una «contradicción fundamental» con los principios feministas que ambas formaciones proclaman públicamente. Prado, número dos de Alfonso Rueda en el PPdeG, calificaba este pacto de «hipocresía» absoluta.
Algo parecido a lo que criticaban este mismo miércoles en las páginas de EL ESPAÑOL las más de 600 mujeres socialistas, firmantes del manifiesto que exige a su partido, el PSOE, una conferencia política sobre Igualdad.
Estas feministas socialistas critican el doble rasero aplicado a los casos de Julio Iglesias y Adolfo Suárez frente a los internos, como el de Paco Salazar y el de José Tomé.
«¿Con qué cara van a defender a las mujeres a partir de hoy?», se preguntaba Prado públicamente, en la sede de los Populares en Lugo. La secretaria general subraya que PSOE y BNG exigieron la dimisión de Tomé hace un mes, pero ahora pactan con él para mantener el poder provincial.
El ‘caso Tomé’
El pasado diciembre, al menos seis mujeres vinculadas al PSOE presentaron denuncias por presunto acoso sexual a través del canal interno del partido. Las acusaciones incluyen tocamientos, mensajes y llamadas subidas de tono, así como ofrecimientos de trabajo a cambio de favores sexuales.
Tomé negó categóricamente estas acusaciones y anunció posibles acciones legales contra sus acusadoras. Pero desde entonces, todo se ha movido en el terreno político, para retener el poder en Monforte de Lemos y en la Diputación.
🚨 El BNG garantizará el 𝗣𝗔𝗖𝗧𝗢 𝗚𝗨𝗔𝗥𝗥𝗢 para que el PSOE siga presidiendo la Diputación de Lugo.
La nueva presidenta saldrá elegida con el voto de José Tomé, acusado de acoso sexual.
⚠️ ¡Todo les vale para seguir en el poder! pic.twitter.com/sWca8fHe3o
— PP de Galicia (@ppdegalicia) January 13, 2026
Tras la eclosión del escándalo, Tomé rechazó abandonar la alcaldía pese a la moción de reprobación presentada por el PP, que fue derrotada gracias a la mayoría socialista.
Paula Prado criticó duramente a Xosé Ramón Gómez Besteiro y la independentista Ana Pontón, líderes autonómicos del PSOE y del BNG. «Son cómplices y autorizan esta operación para que una mujer sea presidenta de la Diputación de Lugo con el voto de un agresor sexual«.
La secretaria general del PPdeG también cuestionó a la nueva presidenta electa, Carmela López, por hablar de «igualdad» en su discurso de investidura.
Dignidad por financiación
Elena Candia, presidenta provincial del PP en Lugo, añadió una dimensión económica a la crítica. «Los lucenses deben saber quién está al frente de estos dos partidos políticos y cuánto valen sus principios. En el caso del BNG, 500.000 euros«, afirmó Candia.
Esta cifra se corresponde con el incremento de presupuesto del Plan Diputación, negociado por los nacionalistas a cambio de su apoyo a la nueva presidenta.
Para el PP gallego, el BNG ha sacrificado sus reivindicaciones feministas y su defensa de los derechos de las mujeres a cambio de financiación. La líder lucense del PP recordó la coherencia anterior del BNG, que llegó a abandonar el gobierno provincial por cuestión de dignidad.
«¿Dónde quedó esa postura férrea en defensa de sus principios?», cuestionó Candia sobre el cambio de criterio nacionalista.
Paula Prado también se dirigió al movimiento feminista gallego, cuestionando su respuesta ante este pacto, señalando directamente a la sección gallega de la Marcha Mundial de las Mujeres y a la Confederación Intersindical Galega (CIG).
«Tendremos que ver la realidad del feminismo de esas mujeres que se manifiestan en las calles pidiendo la salida de los agresores sexuales de las instituciones», declaró con tono de reproche.
«Hoy solo puedo ofrecer mis condolencias a los lucenses porque este tripartito PSOE, BNG y Tomé entierra la defensa de los intereses de la ciudadanía», concluyó Prado.














