Ángel Urbina, presidente de la Junta Central de Usuarios del Vinalopó, l’Alacantí y el Consorcio de Aguas de la Marina Baixa, denunció públicamente en la sesión de la Mesa Provincial del Agua de la Diputación la imposibilidad de los regantes de aprovechar los recursos del trasvase del Júcar-Vinalopó debido a la falta de reparación del embalse de San Diego, una infraestructura que calificó como fundamental para la gestión del agua de la que es, junto a Riegos de Levante Margen Izquierda, la principal comunidad de regantes de la provincia.
Averiado desde hace quince años
Este embalse, con capacidad para reservar 20 hectómetros, construido a caballo entre Fontanars dels Alforins (Valencia) y Villena, propiedad de la empresa estatal Acuamed, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, se puso en servicio en 2010. Tenía como objetivo reservar los aportes de agua impulsados desde el azud de La Marquesa, junto a la desembocadura del Júcar en Cullera (Valencia). Pero nunca ha entrado en servicio efectivo porque en su primer llenado el agua desapareció por filtraciones. Y no se ha reparado. Desde entonces apenas se emplea con un paso intermedio para hacer llegar el agua a las infraestructuras del postrasvase.
Pero es ahora, cuando el trasvase del Júcar ha consolidado una senda de aportes de casi 40 hectómetros anuales cuando se deja notar esta carencia. Porque fue en octubre de 2023 cuando los agricultores y el Estado rubricaron un acuerdo que permite obtener el metro cúbico de agua a los regantes a un precio asumible de 0,24 céntimos el metro cúbico, a cambio de dejar de bombear agua de pozos de acuíferos subterráneos sobreexplotados.
Imagen del embalse de San Diego vacío / INFORMACIÓN
Llenos y vacío
Durante su intervención, Urbina explicó que actualmente todas las balsas del postrasvase como La Romana, Hondón, así como los embalses del Toscar, con 930.000 metros cúbicos, y La Cuesta con más de 600.000 metros cúbicos, todos propiedad de los regantes, se encuentran completamente llenos.
Explicó que esta misma semana se estaban vertiendo al mar 10 metros cúbicos por segundo de agua del río Júcar disponibles para trasvasar. Sin embargo, la Junta de Usuarios ha tenido que solicitar a Acuamed que interrumpiera el bombeo de agua por falta de capacidad de almacenamiento.
El presidente de la Junta Central destacó que este problema se debe exclusivamente a que ese embalse de San Diego, una infraestructura valorada en 40 millones de euros, en su día diseñado como una infraestructura pionera por su capacidad de 20 hectómetros- se encuentra inoperativo.
Urbina calificó esta situación como un ejemplo de la deficiente gestión hídrica en España y criticó que nadie asuma responsabilidades por este fracaso, que atribuyó al Gobierno, en su día, de José Luis Rodríguez Zapatero.
Urgencia
En su intervención insistió en la urgencia de reparar esta infraestructura, vital para regular los 40-50 hectómetros cúbicos que podrían trasvasarse este año. Subrayó que el problema no es la falta de agua disponible ni voluntad de los regantes, sino la ausencia de capacidad de almacenamiento debido específicamente al fallo de esta obra.
El presidente reconoció el esfuerzo realizado por todos los agentes implicados, incluidos los ayuntamientos y Aguas de Alicante y Elche, para compensar el precio a los regantes del agua que se está dejando de explotar de los acuíferos sobreexplotados con la llegada del agua del trasvase, pero lamentó la falta de respuesta por parte del Estado ante esta situación que podría provocar problemas de abastecimiento a la agricultura durante el próximo verano.
Demanda
La deficiencia en el embalse de San Diego es más evidente en invierno cuando la demanda de agua para riego es menor. Durante estos meses el embalse podría reservar un caudal muy importante de recursos hídricos para poder distribuirlo cuando la demanda se multiplica en primavera y verano. En el resto del año la deficiencia puede solaparse porque la necesidad de agua es mucho mayor y el agua fluye casi directamente desde el azud de la Marquesa a las infraestructuras del postrasvase de la margen izquierda y derecha de los valles del Vinalopó, desde Villena hasta Sax, Salinas, Elda, Petrer, Novelda Monóvar, Monforte del Cid, Aspe, Albatera, y el oeste y norte del término de Elche, sin necesidad de que se almacene.
Eficiencia
La situación actual de esta infraestructura contrasta, sin embargo, con la eficiente evolución del despliegue de las reglas de explotación validadas con la colaboración de la Confederación Hidrográfica del Júcar -a la que Urbina ha agradecido su trabajo en este sentido en otras intervenciones públicas-.
En este sentido, Urbina, en su intervención aseguró que las zonas regables del Vinalopó son las únicas de España que están cumpliendo con el compromiso de la normativa europea y estatal de rebajar la sobreexplotación de masas de agua subterránea. Algo que se ha podido lograr a través del acuerdo con Acuamed por el que por cada metro cúbico de agua de pozos que los regantes dejan de extraer se puede recibir un metro cúbico de agua equivalente del río Júcar.

Mesa Provincial del Agua celebrada en la Diputación Provincial / Jose Navarro
Mejora de los acuíferos como referencia
Siempre según Urbina con una aportación anual en 2025 de 37 hectómetros del Júcar es un objetivo que se está cumpliendo. «Somos en estos momentos un ejemplo y referente en la recuperación de acuíferos en toda España», aseguró en su intervención. La aplicación de los recursos del trasvase ha tenido un efecto directo en la reducción de las extracciones reales de aguas subterráneas, que, además, se «han situado de forma generalizada por debajo de las inicialmente previstas» y se ha observado, según figura en el documento de la comisión técnica de la Mesa del Agua, una «mejora significativa» de los coeficientes de explotación de todas las masas de agua subterránea.
En las que tienen índices de explotación elevados, la reducción de bombeos ha permitido «moderar» de forma «apreciable» los niveles de sobreexplotación, mientras que en otras masas más próximas al equilibrio -entradas de agua equivalente a la salida- se «aprecian dinámicas compatibles con procesos de recuperación progresiva».
Abastecimiento urbano
La Junta de Usuarios es singular en este aspecto. Porque no solo agrupa a miles de regantes. También a los municipios cuyo abastecimiento depende exclusivamente de pozos como es el caso de Elda, Villena, Petrer o Novelda, que no pueden acceder al agua desalada y tampoco del trasvase del Júcar -el agua solo es válida para el riego-. Son municipios para los que la recuperación de los acuíferos es vital a la hora de garantizar su abastecimiento urbano.

Embalse de San Diego vacío, en una imagen de archivo / INFORMACIÓN
Sostenibilidad económica
La Junta Central advierte del retraso en la ejecución de las plantas fotovoltaicas en la provincia de Valencia, previstas desde el acuerdo de 2023, y ubicadas en los puntos de impulsión como Llanera y Moixent, que deben rebajar el coste energético del bombeo del agua del trasvase desde la cota 0 a aproximadamente 600 metros sobre el nivel del mar, y que ahora asume exclusivamente el Estado, para que la viabilidad económica de la infraestructura no se vea comprometida. Los proyectos de esas plantas han cosechado rechazo vecinal y de los municipios por la ocupación de terrenos.
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