«No cuestionamos la palabra de una víctima». El Gobierno muestra su respaldo a cualquier mujer que denuncie abusos sexuales, ya sea contra un expresidente del Gobierno o contra una estrella de la canción, y reclama que se depuren responsabilidades.
En esa línea, el Ejecutivo ha cerrado filas con las denunciantes tras las recientes acusaciones contra el expresidente Adolfo Suárez, por supuestos abusos ocurridos hace 40 años, y contra Julio Iglesias, señalado por extrabajadoras de sus mansiones en Bahamas y República Dominicana.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, se reunió hace unos días con la mujer que acusa a Suárez de abusos sexuales presuntamente cometidos entre 1982 y 1985.
La denuncia se conoció en diciembre, más de una década después de la muerte de Suárez, y el encuentro con la denunciante fue casi inmediato: tuvo lugar el pasado 7 de enero, según confirmaron este martes fuentes del Ministerio de Igualdad.
«Ella quería mantener esa conversación y, como Ministerio de Igualdad, le hemos abierto las puertas. Estamos abiertas a escuchar a todas las víctimas», señalan las mismas fuentes.
Pese a la denuncia presentada, la investigación no tiene visos de prosperar, no sólo porque Adolfo Suárez falleció en 2014 tras un alzheimer que le dejó sin memoria, sino porque los hechos habrían prescrito.
Pese a todo, partidos como Podemos piden que, basándose en el testimonio presentado ahora, se le retiren «los honores» como el de bautizar el aeropuerto de Madrid como «Adolfo Suárez-Barajas».
Casi al mismo tiempo, Redondo se pronunció sobre las denuncias contra Julio Iglesias.
Según una investigación conjunta de eldiario.es y Univisión, el cantante habría abusado sexualmente de varias trabajadoras domésticas en sus residencias de Lyford Cay y Punta Cana.
Esas indagaciones han sido acompañadas de una denuncia de las dos supuestas víctimas ante la Audiencia Nacional que la Fiscalía ya investiga.
Una vez que finalicen las diligencias preprocesales sobre la investigación de esta querella, el Ministerio Público tendrá dos opciones: o archivarla o presentar una querella contra Iglesias ante los Juzgados Centrales de Instrucción de la Audiencia Nacional, encargada de investigar los delitos de españoles en el extranjero.
Pese a que la Fiscalía no se ha pronunciado, y basándose sólo en la información, el Gobierno ha condenado las supuestas actitudes de Iglesias.
Para la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, la exclusiva «le merece mucho respeto», aunque admitía no haberla leído en su totalidad.
Desde Moncloa, recalcaba el «compromiso firme y rotundo del Gobierno contra cualquier violencia contra las mujeres», y prometía trabajar para que no haya «ningún ámbito de impunidad».
«Problema estructural»
No era la única en pronunciarse. La ministra Redondo ha pedido que se investigue «hasta el final» cualquier posible caso de acoso o abuso sexual por parte del artista español más exitoso de la historia.
«Se puede ser un gran cantante y un gran artista, pero tener un lado oscuro, machista y profundamente preocupante», declaró Redondo, que agradeció el valor de las mujeres que alzan la voz contra «un problema estructural» de la sociedad.
En opinión de la titular de Igualdad, «la violencia machista se produce dentro y fuera de las relaciones de pareja, en lo público y en lo privado». «Hay colectivos especialmente vulnerables, como el de las empleadas del hogar, que a menudo trabajan bajo las órdenes de los señoritos«, añadió.
Una de las denunciantes, que comenzó a trabajar a los 22 años en una de las mansiones de Iglesias, asegura que fue contratada para limpiar y cocinar, pero que poco después se le exigieron «favores sexuales».
Tanto ella como otras compañeras describen su situación como «una esclavitud en pleno siglo XXI».
En la red social X, Redondo subrayó que «sin cuestionar la presunción de inocencia», en España «la ley protege a las víctimas», y que «cuando no hay consentimiento, hay agresión».
Añadió que el machismo «está presente en todos los ámbitos» y que «a menudo se combina con el abuso de poder».
Casi simultáneamente, la ministra publicó un vídeo en redes donde criticaba duramente a la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, a quien calificó de «desubicada» por negarse a retirar la Medalla de la Comunidad de Madrid a Julio Iglesias, como pedía Más Madrid.
Ayuso había defendido su postura en X con estas palabras: «Las mujeres violadas y atacadas están en Irán, con el silencio cómplice de la ultraizquierda. La Comunidad de Madrid jamás contribuirá al desprestigio de los artistas y menos, al del cantante más universal de todos: Julio Iglesias».
Estas declaraciones indignaron al Gobierno. «Ha mezclado todo. Lo hace de manera frívola y con el único propósito de obtener protagonismo, cuando quienes deberían tenerlo son las víctimas», sentenció Redondo.













