La magistrada del juzgado de instrucción número 29 de Madrid ha ordenado cerrar y tapiar un bloque de pisos que había sido okupado en su totalidad, después de que los bomberos tuvieran que rescatar a 19 personas de un grave incendio ocurrido allí la madrugada del pasado 6 de diciembre, según ha podido saber el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica.
El edificio, de cinco plantas y ubicado en el distrito madrileño de Puente de Vallecas, estaba okupado hasta hace unos días por unas treinta personas, entre ellas varios niños y un bebé, que se habían instalado en los diez pisos del bloque, construido en 2011 y que pertenece a la Sareb, según fuentes policiales.
La entrada del edificio, tapiado por orden judicial. / SUCESOS
Todos vivían allí entre toneladas de basura, sin agua corriente y enganchados ilegalmente a la luz. Varios okupas también dormían en los trasteros del bloque, donde pese a su reducido tamaño y a pesar de no tener ventanas ni ventilación, habían colocado camas, sillas, mantas, hornillos y hasta equipos de música.

Patio de luz lleno de basura y enseres de las personas que habitaban el bloque de pisos / SUCESOS
Garrafas y basura
La madrugada del pasado 6 de diciembre, un fuego originado en el cuarto de contadores, situado en la planta baja del edificio, provocó un grave incendio que arrasó el bloque entero. 19 personas quedaron atrapadas por las llamas y tuvieron que ser evacuadas por los bomberos, en una intervención muy complicada debido a la gran cantidad de muebles, garrafas, enseres y basura que los habitantes habían ido acumulando en los pisos y en zonas comunitarias, como el patio interior del edificio.
La Policía encontró una cuna en uno de los pisos. También, una cama dentro del cuarto de contadores donde se produjo el incendio, que según las pesquisas pudo contribuir a que las llamas se propagaran más rápido.

Así quedó tras el incendio uno de los trasteros que eran usados como habitación. / SUCESOS
Cuadro de luces manipulado
La Policía sigue indagando las causas del suceso, aunque la principal línea de investigación es que el origen estuviera en una sobrecarga o un cortocircuito en el cuadro de luces del bloque, que probablemente había sido manipulado por alguna de las personas que okupaban el edificio para obtener electricidad de manera fraudulenta.

El incendio empezó en el cuadro de la luz y se extendió a todo el edificio. / SUCESOS
Entre las personas que vivían en el inmueble, casi todas extranjeras, la Policía tenía identificados a varios delincuentes, uno de ellos acumulaba hasta cuarenta antecedentes.
Con todos esos datos, los agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Puente de Vallecas enviaron un oficio a la jueza alertando del «alto peligro» que corrían sus ocupantes. La magistrada acordó precintarlo «por razones de seguridad», al tratarse de un «edificio siniestrado» y «para impedir que entre alguna persona».












