La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha dado un nuevo paso en la planificación de las dos nuevas desaladoras anunciadas para reforzar el abastecimiento hídrico en la cuenca del Segura. El presidente del organismo, Mario Urrea, ha firmado este martes dos contratos por un importe conjunto de 1,34 millones de euros destinados a la redacción de los anteproyectos de estas instalaciones, que se ubicarán en Torrevieja, en la provincia de Alicante, y en Águilas, en la Región de Murcia.
Según ha informado la CHS, los anteproyectos tienen como objetivo incrementar la disponibilidad de recursos hídricos no convencionales para atender a las zonas regables del trasvase Tajo-Segura y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre los acuíferos subterráneos actualmente sobreexplotados. Las nuevas plantas permitirán distribuir el agua desalinizada a través de los canales de la margen derecha y de la margen izquierda del postrasvase.
Los trabajos se han estructurado en dos lotes, uno por cada infraestructura. El anteproyecto vinculado al canal de la margen derecha, correspondiente a la futura desaladora de Águilas, ha sido adjudicado por 674.575 euros, mientras que el de la margen izquierda, asociado a la planta prevista en Torrevieja, asciende a 669.286,10 euros. Ambos contratos cuentan con un plazo inicial de ejecución de 12 meses, aunque este se ampliará por la tramitación ambiental y el periodo de información pública previo a la licitación de las obras.
Cabe recordar que, aunque en un principio se afirmó que la licitación de la construcción de las desalinizadoras podría llegar en 2027, las fechas que se barajan desde el Ministerio para la Transición Ecológica hablan de un calendario de ejecución efectivo de entre cinco a seis años para este tipo de instalaciones. Un plazo inasumible para los regantes del trasvase Tajo-Segura, que afrontan recortes notables (del 50% para el regadío) por el aumento de los caudales ecológicos del Tajo y los inminentes cambios en las normas de explotación.
El presidente de la CHS, Mario Urrea, en su reunión con las comunidades de regantes de Lorca, Pulpí, Puerto Lumbreras, Totana y Águilas. / CHS
Además del diseño de las propias plantas desalinizadoras, los anteproyectos incluirán las conducciones necesarias para su conexión con la infraestructura del postrasvase Tajo-Segura, así como la definición de áreas destinadas a la implantación de plantas solares fotovoltaicas. El objetivo, según destaca el organismo de cuenca, es reducir el coste energético asociado a la producción de agua desalada y avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible.
Mario Urrea ha explicado que con la formalización de estos contratos «se incrementa la garantía de los usos de regadío del trasvase Tajo-Segura y se avanza en la reducción de la sobreexplotación de acuíferos, tanto en los perímetros de riego del trasvase como en otras comunidades de regantes». El presidente de la CHS ha subrayado que los documentos técnicos y administrativos que ahora se encargarán son «un paso imprescindible para planificar soluciones futuras y disponer de recursos alternativos».
Una vez finalizada la redacción de los anteproyectos, la CHS prevé iniciar la tramitación ambiental y los procesos de información pública, incluyendo las posibles expropiaciones necesarias para la ejecución de las infraestructuras. «Con esta actuación se continúa en la estrategia del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de reforzar la garantía de suministro para los usuarios del regadío de la cuenca del Segura», ha señalado Urrea.
En paralelo, la CHS ha abordado esta planificación con las comunidades de regantes del Guadalentín. En una reunión celebrada este martes con representantes de COGIDRAM y de distintas comunidades de regantes de Lorca, Pulpí, Puerto Lumbreras, Totana y Águilas, el organismo de cuenca ha informado de la situación de los proyectos de desalación en la zona y del avance de las actuaciones asociadas a la desaladora Águilas/Guadalentín.
La reunión sirvió también para analizar la inclusión de zonas infradotadas en la planificación hidrológica con vistas a su futura redotación mediante aguas desaladas.















