Pocos dudan de que Carlos Romero es el mejor lateral de LaLiga en lo que llevamos de temporada. El futbolista de Torrent se ha consolidado este curso como la gran revelación defensiva, al menos de la competición nacional, en la que es su segunda campaña a préstamo en el RCD Espanyol, donde su valor ha crecido de los 1,5 millones de euros en 2024 a los 15 ‘kilos’ en 2026.
Pero no solo la entidad blanquiazul se está beneficiando del nivel de Carlos Romero (es el defensa más goleador de LaLiga con 4 goles, además de 2 asistencias), sino también un Villarreal que ya se frota las manos. No es para menos. Y es que el cuadro perico no puede hacer otra cosa que disfrutar del poco tiempo que le queda al lateral en Cornellà-El Prat. Porque su marcha en verano, salvo milagro, es un hecho.
Crecimiento meteórico
El valenciano aterrizó en el RCDE Stadium el 9 de julio de 2024, en calidad de cedido procedente del filial del Villarreal pero habiendo disputado ya siete partidos en Primera División con la camiseta ‘grogueta’. Lateral con muchísima proyección (entonces a sus 22 años), no iba a tener demasiados minutos con Marcelino en la campaña 24/25, por lo que llegó a un Espanyol recién ascendido a la élite.
Rápidamente le ganó la titularidad a Brian Oliván, empezando la campaña como un tiro y siendo uno de los más destacados del vestuario perico. Pasó posteriormente por unas semanas de bajón físico que le hicieron recapacitar y trabajar para volver a ofrecer su mejor nivel, ese que alcanzó durante el tramo final de curso y que le permitió empezar a acaparar miradas ayudando al Espanyol a lograr la salvación.
Finalizada la temporada, Romero debía regresar a La Cerámica, pero la banda izquierda del Villarreal ya estaba bien cubierta por Sergi Cardona y Alfonso Pedraza, lo que le obligó a repetir cesión en un Espanyol que le idolatraba, donde se sentía importante y donde, a sus 24 años, ha terminado de explotar a base de trabajo, números de cara a puerta y excelentes actuaciones sobre el verde, como la del domingo frente al Levante, anotando un golazo que se sumaba al mísil que protagonizó también en San Mamés y al trabajo defensivo completado frente a Lamine Yamal en el derbi.
Carlos Romero, autor de un golazo frente al Levante / RCD ESPANYOL
Contrato hasta 2029 y 45 ‘kilos’ de cláusula
Cumplida la primera vuelta, le quedan a Carlos Romero 19 partidos como blanquiazul, pues en el préstamo ‘groguet’ no se incluía ninguna opción de compra e incluso previamente le renovaron hasta 2029. Y pese a que nunca hay dos sin tres, todo indica que no habrá tercera cesión el curso que viene. El de Torrent visualiza dos posibles caminos. El primero, asentarse en un Villarreal que probablemente disputará la Champions. Ocupará Romero la vacante que dejará Alfonso Pedraza, quien termina contrato y se marchará en julio a la Lazio, con quien habría firmado un preacuerdo.
Arrancará entonces una nueva etapa en el Submarino, a menos que algún grande dedica pagar su cláusula de rescisión (totalmente inasumible para un club como el Espanyol). No es para nada barata, 45 ‘kilos’, pero si Carlos Romero mantiene este nivel de aquí a final de temporada, esa millonada se podría ser suculenta. Además, el Villarreal se ha caracterizado en los últimos años por ser un gran vendedor, por lo que no se descarta que el lateral pueda acabar recalando en algún gigante europeo.













