Para los supersticiosos empezar una nueva batalla judicial un martes 13, quizás no sea la mejor idea. Para Marine Le Pen, la heredera de la extrema derecha francesa, esto no supone ningún impedimento para demostrar su inocencia.
Este martes, Le Pen se juega su trayectoria política y su carrera hacia el Palacio del Elíseo en un juicio de apelación tras ser condenada en primera instancia por el Tribunal de París por llevar a cabo una trama de asistentes ficticios en el Parlamento Europeo. Una vez más, la líder de Agrupación Nacional entrará en el tribunal rodeada de cientos de cámaras, que desde primera hora esperan con ansia captar la imagen del día.Tres jueces determinarán su elegibilidad para presentarse a las elecciones presidenciales de 2027.
En marzo de 2025, fue condenada a cuatro años de prisión, dos de los cuales cumpliría en arresto domiciliario con dispositivo electrónico, y cinco años de inhabilitación para ejercer cargos públicos con efecto inmediato, por malversación de fondos públicos. Indignada con la sentencia, Marine Le Pen recorrió todos los platós de televisión condenando una «persecución política», la «violación del Estado de derecho», e insistiendo en que la práctica de los «asistentes parlamentarios» es algo «habitual entre los partidos». Marine Le Pen ha jurado que agotará todas las vías legales para demostrar su inocencia y poder presentarse por cuarta vez a los comicios presidenciales.
Su condena polarizó de forma inesperada la opinión pública, entre quienes afirmaban que la justicia había hablado y quienes consideraban que la sentencia era «excesiva». Los últimos sondeos también reflejan el impacto de esta batalla judicial. Su sucesor, Jordan Bardella, es actualmente la personalidad política preferida de los franceses. La última encuesta publicada por el Instituto Verian para ‘Le Monde’ y la revista ‘L’Hémycicle’, muestra que el actual presidente de Agrupación Nacional tiene «más posibilidades de llevarse la elección presidencial» con un 49% frente a un 18% de Marine Le Pen. La joven promesa parece que empieza a destronar a quien hasta ahora había sido la reina de la extrema derecha.
Una inhabilitación difícil de evitar
El panorama se presenta complicado para Le Pen, quien buscará en esta nueva batalla judicial reducir su pena para poder presentarse a las presidenciales. Sin embargo, la sentencia que estableció el Tribunal Correccional de París era rotunda. Las pruebas presentadas durante el juicio mostraban la trama de malversación de fondos a costa del Parlamento Europeo que durante años ayudó a financiar al Frente Nacional, y posteriormente a Agrupación Nacional.
Un escándalo que fue denunciado desde Bruselas por el presidente de la Eurocámara, el socialista alemán Martin Schulz en 2015, y desde donde se estimó un daño de 6,8 millones de euros entre 2004 y 2016. Aunque la justicia francesa dictaminó una malversación de 4,1 millones de euros.
Entonces, 12 personas fueron condenadas, además del propio partido. Ahora, la pequeña de los Le Pen deberá presentar más pruebas para convencer a los jueces de apelación de su inocencia. En caso de ser nuevamente condenada, la líder podría presentar un nuevo recurso al Tribunal Supremo. Sin embargo, ya ha confirmado que de ser así, directamente pasaría el relevo a su delfín, Bardella.
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