Hace unos días, voluntarios de la asociación ecologista GADMA localizaron seis erizos de tierra muertos en una de las laderas del puente del tren, a la salida del pueblo. El hallazgo se produjo en una zona donde, desde hace años, el colectivo ha impulsado la plantación de un pequeño bosque de árboles y plantas autóctonas.
Según su portavoz, Bernat Fiol, todo apunta a que los animales podrían haber muerto por envenenamiento. Algunos ejemplares aparecieron con la boca abierta, un indicio —según explica Fiol— compatible con la ingesta de una sustancia tóxica. A esta sospecha se suma el hecho de que hayan aparecido hasta seis erizos muertos en un mismo punto.
Detalle de los erizos hallados muertos. / Jaume Canut
Especie protegida
Además, dos de los seis animales presentaban el cuerpo completamente aplastado. El portavoz recuerda que el erizo de tierra es una especie protegida de la fauna balear y que su maltrato o caza puede conllevar sanciones.

Detalle de los erizos hallados muertos. / Jaume Canut
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