Nikki Glaser en la gala de los Globos de Oro. / EPC
La presentadora de la gala, Nikki Glaser, despidió la ceremonia con una gorra de ‘Spinal Tap’, el hilarante falso documental sobre una banda de rock dirigido por el recientemente desaparecido Rob Reiner. Todo un guiño a uno de los directores más emblemáticos de Hollywood cuyo brutal asesinato junto a su esposa a manos de su hijo ha sacudido a medio mundo. Glaser hizo gags sobre los papeles de Epstein, la milmillonaria puja por Warner («¿he oído 5 dólares?»), las novias jóvenes de Leonardo DiCaprio («es que es lo único que sabemos sobre tí, ¡ábrete, Leo!») y… su cafetera Nespresso y George Clooney.

Timothee Chalamet en el Beverly Hilton hotel esta noche. / FREDERIC J. BROWN / AFP
Ganar a DiCaprio no era cosa fácil pero por fin lo ha logrado: tras cuatro nominaciones en las que se fue de vacío (por sus papeles en ‘Call Me By Your Name’, ‘Beautiful Boy’, ‘Wonka’ y ‘A Complete Unknown’ el año pasado, en la que interpretaba nada más y nada menos que a Bob Dylan), Timothée Chalamet ha ganado a sus 29 años un Globo de Oro por ‘Marty Supreme’, donde se mete en la piel de un jugador de ping pong. “Mi padre me inculcó la gratitud desde pequeño. Agradece siempre lo que tengas. Eso me ha permitido irme de la ceremonia con las manos vacías, con la frente en alto y agradecido simplemente por estar aquí”, dijo Chalamet. “Pero mentiría si dijera que esos momentos no hicieron que este sea mucho más dulce”. Aunque los Oscar no suelen premiar a actores especialmente jóvenes, lo cierto es que Chalamet está enfilado: ya consiguió el Critic Choice Award y le quedan por delante otras citas como los premios del Sindicato de Actores, que podrían impulsarle definitivamente. El plazo para votar los Oscars, por cierto, se abre hoy.

Wanda Sykes en los premios con un pin en protesta por el asesinato de René Good a manos del ICE. / EFE
El Globo de Oro al mejor espectáculo de comedia o ‘stand up’ fue presentado por la cómica Wanda Sykes, que bromeó con el hecho de que uno de los nominados, Ricky Gervais (presentador, por cierto, de la gala de los Globos hasta en cinco ocasiones), no hubiera acudido al Beverly Hilton. “Gracias por no venir”, le soltó Sykes. Gervais acabó llevándose el premio, pero la humorista se quedó a gusto con el británico, un confeso ateo, por sus ataques a la comunidad trans. “Seguro que se lo agradecería a Dios. Y a la comunidad trans”. Sykes fue de las que llevó un pin con las palabras ‘be good’, en referencia al reciente asesinato de René Good por el ICE.

Judd Apatow y Leslie Mann a su llegada a la gala de los Globos de Oro. / Associated Press/LaPresse / LAP
En su presentación del premio a mejor director, Judd Apatow bromeó con la peculiar división de géneros que caracteriza a los Globos de Oro, el de comedia/musical y drama. Y es que hace una década, a Apatow le arrebató la estatuilla en la categoría de comedia (él estaba nominado por ‘Y de repente, tú’) Ridley Scott por ‘The Martian’ (Marte). “Ya saben, Ridley Scott, el cómico favorito de América, famoso por las desternillantes ‘Alien’, ‘Blade Runner’ y ‘Gladiator’”. Apatow fue de los pocos en pronunciarse políticamente en una gala bastante plana y dijo: “Creo que vivimos en una dictadura” antes de entregarle el premio a Paul Thomas Anderson.

George Clooney y su mujer Amal Clooney a su llegada al Beverly Hilton hotel. / FREDERIC J. BROWN / AFP
“¡Bon soir!”, saludó George Clooney nada más pisar el escenario, en una clara alusión a su reciente decisión de adoptar la ciudadanía francesa el pasado 26 de diciembre. Muchos lo han interpretado como un gesto político y para otros resulta un ejemplo más de un doble rasero flagrante, ya que Francia ha endurecido los requisitos para conseguir la ciudadanía y Clooney ha confesado que no habla el idioma.
El Beverly Hills Hotel se puso en pie aplaudiendo a rabiar cuando Julia Roberts salió a entregar un premio justo después de haber perdido su oportunidad de hacerse con un Globo de Oro por su papel en ‘Caza de brujas’ de Luca Guadagnino. Hasta la propia Roberts quedó abrumada por la muestra de afecto. “Voy a estar insoportable durante una semana”, dijo entre risas.

Stellan Skarsgård con su Globo de Oro. / Associated Press/LaPresse / LAP
«No estaba preparado para esto porque pensaba que era demasiado mayor», confesó Stellan Skarsgard al recoger su segundo Globo de Oro por su papel de padre tóxico, manipulador y ausente en ‘Valor sentimental’, donde interpreta a un director de cine de culto en el que muchos han visto la sombre de Ingmar Bergman. «Mis hijos realmente me han enseñado lo que es un mal padre«, ha dicho con su habitual rostro impasible tras recoger el premio, que se suma al reciente Screen Actors Guild. Skarsgard también defendió a los cines, «una especie en extinción donde deberían verse las películas».














