En el bullicio del Salón del Automóvil de Bruselas 2026, hubo tiempo también para que el nuevo director de Operaciones para Europa de Stellantis, Emanuele Cappellano, se sentara a hablar con los medios de comunicación de diferentes países que asistieron a cubrir el evento.
Con un mensaje de claro respeto y apoyo a todas las marcas que operan bajo el paraguas de Stellantis, contra las voces y opiniones de aquellos que auguran un futuro poco prometedor a algunas de ellas, Cappellano transmitió los que serán los puntos centrales de su liderazgo en los años que están por venir.
El primero de todos es el consumidor, a quien Cappellano coloca en el centro de sus operaciones con una visión muy regional de la operativa de Stellantis. Así, la intención va desde crear departamentos que mejores y cuiden la experiencia del consumidor con la marca y mediar entre las exigencias europeas y las necesidades reales de los conductores.
Que la Unión Europea se decida
En esta línea, Cappellan apeló el pasado viernes directamente a la Unión Europea, a quien exige claridad en su mensaje y rapidez para transmitirlo. Y no es de extrañar, ya que de lo que decida precisamente Bruselas depende el futuro a corto plazo de la industria del automóvil europea.
Si bien se valora el último anuncio de la UE del pasado mes de diciembre, la necesidad de que se transmitan mensajes claros cuanto antes es vital para el sector. De hecho, Cappellano dejó claro que, antes de nada, necesitan «saber hacia dónde está yendo la Unión Europea» antes de decidir los siguientes pasos, sobre todo en relación al desarrollo de nuevos modelos y motores y de cara a las inversiones que Stellantis haga en territorio europeo.
Y en ese sentido, ante un pregunta que llegó en relación a los motores de tres cilindros y la posibilidad de desarrollar propulsores más potentes, Cappellano confirmó que desde Stellantis se stá trabajando en nuevos motores con más potencia, pero que las regulaciones sobre emisiones limitan las posibilidades.
En un escenario que el COO de Stellantis definió como preocupante, con una gran desconexión entre la regulación, las necesidades que dicta la OMS en materia de seguridad sanitaria y ambiental y lo que realmente quieren los consumidores, Cappellano apuntó al objetivo de desarrollar coches asequibles teniendo en cuenta la necesidad para los fabricantes de una flexibilización de las normativas.
Los e-Cars, ¿la solución?
Una solución perfecta no dejan de ser los e-cars ya propuestos por Von der Leyen, aunque Capellano matizó que habrá que tener cuidado a la hora de matizar y poner en práctica esta idea.
Para ello, en su opinión, será necesario garantizar un cierto nivel de suministro de baterías y de tecnología de producción europea, algo que también queda en el tejado de la UE impulsar dentro de un segmento A que puede y será muy competitivo.
Teniendo en cuenta este contexto, la estrategia de Stellantis pasa por «priorizar el producto y el consumidor», confirmó Cappellano, quien cederá a los CEOs de cada marca el impulso y el refuerzo de los atributos de cada una de ellas.
Una cuestión que también será importante es la inclusión y el papel de Leapmotor en el portfolio de Stellantis en Europa, una marca que más que quitar al resto sirve y servirá, según Cappellano, para aprender de otras tecnologías fuera de la Unión Europea y mejorar a nivel tecnológico el resto de marcas del grupo.










