Endeudarse se ha convertido en la única opción de algunos para hacer frente a la cuesta de enero. Los elevados precios de la cesta de la compra o de la vivienda hacen que cada vez sea más difícil superar el inicio del año. Por eso, se calcula que uno de cada cuatro futuros sobreendeudados comienzan a serlo en enero.
El problema viene cuando, tras pedir un crédito, los intereses que pide el banco se convierten en una carga mayor que la cantidad inicial solicitada. Es lo que le ocurrió a Carolina, que comenzó pidiendo un préstamo para un ordenador de 800 euros y la deuda terminó ascendiendo a 109.000 euros.
Todo comenzó cuando montó un negocio que terminó quebrando, pero por el que acumularon una deuda de 30.000 euros. Con los años, tanto ella como su pareja se quedaron sin trabajo y tuvieron que pedir un préstamo de 800 euros para comprarle un ordenador a sus hijos para el colegio.
A partir de entonces, comenzó un bucle de deudas que duró años, llenos de miedos y dudas. Unas deudas que vinieron de la mano de las tarjetas revolving, que les prometieron que les solventarían los gastos diarios. «Al principio no te dicen los intereses que tienes, te hacen un poco la pelota», nos cuenta.
Hoy por fin ambos han logrado saldar sus deudas y advierten del peligro que pueden tener los intereses de los préstamos: «Es una bola de nieve imparable».













