La XXVIII Interparlamentaria del Partido Popular convirtió este fin de semana a la ciudad de A Coruña en el epicentro político del partido, en un momento clave para su estrategia nacional y con un fuerte componente simbólico: Galicia, territorio donde el PP encadena mayorías absolutas desde Manuel Fraga, continuadas por Alberto Núñez Feijóo y ahora por Alfonso Rueda, fue presentada como ejemplo de estabilidad y buena gestión.
En su discurso, Rueda erigió la “fórmula del PP en Galicia”, con cinco mayorías absolutas consecutivas, como que debe extenderse a toda España. “Queremos normalidad, no queremos salvapatrias ni antipatrias”, sentenció.
El presidente de la Xunta arrancó su intervención ensalzando la identidad de Galicia: “Estamos orgullosos de ser gallegos y de pertenecer a España. “Nos llamamos Galicia, nos apellidamos calidade. Calidad es lo que somos, lo que tenemos y lo que hacemos, cuidar de lo nuestro con orgullo y con mimo, y también como cuidamos a los que nos aprecian y valoran”, expuso el presidente de la Xunta ante los diputados, senadores y europarlamentarios del partido llegados de todos los puntos de España.
Ante un auditorio de Palexco en el que apenas había butacas vacías, Rueda reivindicó el valor de la normalidad. “Estamos hartos de los campeones, histriónicos y que no hacen nada”, cuestionó, al tiempo que defendió que Galicia “no es tierra excluyente y que no se deja atrapar en discursos ruidos y absurdos”. Tras asegurar que el PP gallego no quiere confrontar con nadie, ni prosperar a costa de que otros empeoren, fue tajante: “No somos nacionalistas ni independentistas, somos gallegos. No necesitamos ni queremos discursos extremos, ni odios prefabricados, diseñados para confrontar”. “Queremos normalidad, no queremos salvapatrias ni antipatrias”, sentenció,
“Es la fórmula que funciona, y que tienen que extenderse a todo el territorio con sentidiño”, arengó a los suyos, en la antesala de las elecciones en Aragón, Castilla y León y Andalucía.
Rueda aprovechó para reivindicar la España de las comunidades cuestionando “el chantaje” de partidos que buscan el “interés exclusivo”, erigiendo al PP como “el partido de la estabilidad frente al caos y del avance y las reformas frente a la parálisis”.
Una jornada más, Rueda cargó contra el reparto de la financiación autonómica pactado por el Gobierno de Sánchez con entre ERC: “Lo que es de todos se discute entre todos”. En contra de esas formas y fondo cuestionadas estos días por el PP en ese reparto de fondos, el presidente de la Xunta apeló al interés común frente a “los egoísmos y los chantajes”, que defendió el PP “no hace ni admite”.
2026, según aseguró, se presenta como decisivo: “España empieza a mirar hacia el fututo con ilusión. Este año es decisivo”. “Lo fundamental es que España vuelva a tener Gobierno”, vaticinó.
En su intervención, el presidente de la Xunta también quiso tender la mano al pueblo venezolano tras cuestionar el apoyo de BNG a Maduro. “No hay derecho. Estaremos con vosotros siempre hasta que Venezuela vuelva a ser un país libre”, espetó.
Galicia, bastión histórico del PP
La elección de Galicia para la convención no fue casual, ya que la comunidad es un bastión histórico del partido y un modelo de gestión que contraponen al Gobierno central.
Bajo el lema “Por lo importante”, el encuentro reunió a diputados, senadores y eurodiputados del Grupo Popular para fijar prioridades políticas y afinar el discurso de cara a un 2026 que varios dirigentes definieron como “el año del cambio”.
Feijóo, que fue el encargado de clausurar el encuentro, regresó a su territorio político de origen para reforzar su liderazgo interno y proyectar una imagen de cohesión.
El programa de la convención arrancó el sábado con mesas temáticas centradas en asuntos que el PP considera prioritarios para su estrategia parlamentaria este año. A lo largo de la jornada, los dirigentes populares insistieron en varios ejes: 2026 como “año del cambio” político en España, rechazo frontal a la propuesta de financiación autonómica del Gobierno central, Galicia como ejemplo de estabilidad, gestión y cumplimiento de la palabra dada, unidad interna del partido en torno a Feijóo y defensa de los problemas cotidianos como vivienda, seguridad y empleo, en línea con el lema “Por lo importante”.










