Con la proliferación de aplicaciones de envío de comida a domicilio, el panorama de los negocios de hostelería ha cambiado por completo en los últimos años. Mientras algunos establecimientos han visto incrementados sus ingresos gracias a implementar el envío de comida en sus negocios, otros han optado por abrir directamente restaurantes pensados en exclusiva para el ‘delivery’.
Repartidor de comida a domicilio
En sus últimos vídeos en YouTube, Eric Ponce visita diferentes negocios para conocer distintas realidades del sector y también para inspirarse de cara al futuro. En una de sus últimas visitas acudió a una hamburguesería concebida principalmente para la recogida en local y el envío a domicilio. A diferencia de las conocidas como ‘dark kitchen’, se trata de un negocio abierto al público, en el que es posible entrar, ver cómo trabajan e incluso comer allí. Sin embargo, esta última opción es poco habitual en Sigma Burgers, ya que la mayor parte de su actividad está centrada en el ‘delivery’ y el ‘take away’.
Ponce charló con Eric, un ingeniero industrial que decidió emprender con este negocio, y explicó cómo ha conseguido reconducirlo y qué errores cometió en sus inicios: «Mi error fue que me comparaba con un restaurante y yo soy un servicio a domicilio, así que tendría que haberme comparado con rosticerías, que además solo abren por la mañana. Luego, hay comidas más típicas para el mediodía y otras más propias de la noche. He visto que se consume más por la noche y ahora lo entiendo con toda la lógica, pero esos detalles no los tuve en cuenta al principio».

Enric, propietario de una hamburguesería
Otro de los errores que Enric reconoce es haber comenzado con una carta en la que las hamburguesas y los complementos se ofrecían por separado. Tras agruparlos en combos o menús, esta opción se ha disparado y se ha convertido en la favorita de los clientes. Al ofrecer un pack con el que el consumidor puede ahorrar algunos euros o céntimos frente a la compra individual, la mayoría opta por esta alternativa.
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En su charla con Enric, el propio hostelero reconoce la importancia que tiene para una hamburguesería la venta de patatas fritas, un producto con una alta rentabilidad: «Lo que más vendemos es hamburguesa con patatas. La patata frita tiene más margen que una hamburguesa, porque yo pago unos tres euros el kilo y de un kilo puedo sacar entre ocho y nueve raciones. El margen es de un 80%».











