El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido la formación de un ejército supranacional y común a todos los países europeos.
Albares ha señalado la necesidad de integrar la industria del Viejo Continente para contar con medios propios de disuasión «sin depender de terceros», al tiempo que apunta a «avanzar hacia un ejército europeo».
También reconoce que la intervención de Estados Unidos en Venezuela y sus amenazas sobre Groenlandia son, «sin ninguna duda», «un intento de cambio de las reglas del orden internacional».
Con este tablero geoestratégico tan complejo, según Albares, Europa debe tomar conciencia de «su propia fuerza» y reafirmar sus principios, que pasan por no permitir la guerra en el continente y «no usar nunca la coerción como una herramienta de política exterior».
El ministro también ha tenido unas palabras para ratificar el apoyo de España a Ucrania y apuesta por participar en una eventual misión de paz en el futuro, un tema que lleva planteándose de forma seria unas cuantas semanas en el seno de Europa.
«La única amenaza para Ucrania y para la seguridad de Europa son precisamente las tropas rusas en Ucrania», ha señalado a raíz de la advertencia de Moscú sobre un posible despliegue de tropas internacionales en territorio ucraniano.
«Ni Ucrania ni la UE ni la OTAN han sido nunca una amenaza para Rusia», insiste en una entrevista a Efe.
Otro de los puntos importantes y actuales es la compleja relación entre Europa y Estados Unidos. Albares reivindica el «liderazgo» de España en la Unión Europea y lamenta la actual situación tras «décadas de una alianza sólida».
Para el ministro, quienes buscan socavar el orden internacional son los mismos que «quieren desmoronar el proyecto europeo», grupo en el que incluye todas las fuerzas de extrema derecha, también las españolas, que intentan «debilitar» a la UE y «resquebrajar la democracia».
En la misma entrevista, Albares no entra a valorar la ausencia de una respuesta contundente por parte del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, a raíz de los últimos movimientos de Washington sobre Groenlandia.
Y tampoco cree que las amenazas de Trump conduzcan a una ruptura de la OTAN.
«No lo barajo ni como hipótesis», dice el ministro, antes de señalar que sólo los groenlandeses y los daneses pueden decidir sobre la integridad territorial y la soberanía del país.
Para Albares, la ONU es, actualmente, «más necesaria que nunca», aunque admite que debe «actualizar su funcionamiento» para adaptar quién se sienta en la mesa, pero «nunca los objetivos ni las reglas del juego»:













