El Balonmano Caja Rural Zamora estrenó el 2026 en el Ángel Nieto con victoria al superar por 30-25 a un Clinisord Maravillas que forzó al líder a trabajar durante los 60 minutos en un partido de bajo ritmo en el que se terminó por imponer el mayor talento del equipo de Félix Mojón.
No arrancó bien el encuentro para el líder que, en apenas un minuto de juego, encajaba los dos primeros ataques de su rival y se veía por debajo en el marcador. Un arranque que trató de maquillar Oseguera con el primer tanto pistacho, pero que se prolongó con el 1-3 fruto de una floja defensa pistacho.
El cuadro de Mojón parecía acusar las vacaciones, aunque tampoco perdía la «mordida» con un Felipe que mantenía a los suyos cerca del Clnisord Maravillas con dos goles (3-4). Aun así, era imperativo para los «Guerreros de Viriato» poner freno a la creatividad visitante.
El BM Caja Rural Zamora trató de ponerse las pilas y empató el duelo con un siete metros de Gallego. Sin embargo, su rival no iba a capitular fácilmente. Así, los visitantes respondieron y mantuvieron la delantera en el intercambio de goles en el que entró el envite. Un tomá y dacá con ambos equipos trabajando mucho sus goles y un ritmo lento que favorecía a la formación madrileña.
Al final, el paso de los minutos cambió la tónica. O eso pareció con el 8-6 de un Gigi que había tomado las riendas en el ataque zamorano. Una ventaja, la primera para los locales, que incrementó Medina en su primera intervención antes del cuarto de hora de juego. Momento que llegó con Félix Mojón introduciendo los primeros cambios.
Los visitantes parecían perder fuelle y, tras el 10-7 de Gigi, se vieron obligados a pedir tiempo muerto. El receso, unido con algunas pérdidas de balón, permitieron a Clinisord Maravillas no descolgarse del encuentro. Volvió a ver puerta, ayudado por un par de visitas a los siete metros, poniéndose a solo dos goles de los zamoranos con pocos minutos por delante (12-10). Una renta que incluso se redujo más, obligando al equipo de Félix Mojón a tirar de recursos como un «fly» entre Escudero y Ortega, quien al contragolpe aseguró la ventaja al descanso. Intermedio al que se llegó con 15-13 tras un gol clarísimo no concebido a los locales.
Obligado a mucho más, el líder debía terminar por imponerse a su rival en el segundo acto. Con esa intención arrancó la reanudación, estirando su ventaja y logrando una superioridad numérica en los primeros minutos. Circunstancia de la que sacó provecho Oseguera para poner el 17-13.
Con todo, Clinisord Maravillas se resistía a capitular. Incrementó la actividad de su defensa y peleó lo posible por evitar que el Caja Rural BM Zamora tuviera posiciones de tiro cómodas. Así, y con el amparo arbitral, el líder incrementó suventaja muy despacio. Eso sí, al paso por el minuto 37, ya contaba con un colchón de cinco goles y forzaba a su rival a perdir tiempo muerto.
El parón dio algo de aire a los madrileños, lo justo para volver a anotar y superar a un Lucas Santana que empezaba a coleccionar paradas. El portero, junto con la eficacia de Gigi o Medina, ponía al líder en clara ventaja. Una renta que Marco Torres, a la contra ponía en siete goles (24-17) poco antes de la disputa de los últimos quince minutos.
Con todo a su favor, el BM Caja Rural Zamora tuvo una pequeña «pájara». Un parcial de 0-2 daba ciertas esperanzas a los visitantes y daba ganas a Félix Mojón de detener el encuentro para organizar a los suyos. Sin embargo, el gallego confió en la entrada de Escudero y Lalo para dar un poco de «vuelo» a los suyos, con uno menos por exclusión de Fer. Una inferioridad que estrechó más el partido (25-21, m. 50).
La respuesta de los jugadores fue inmediata. Lucas atajó dos buenos tiros y Escudero convirtió en pase de gol dos balones para volver a poner a buen recaudo el encuentro, entrando el BM Caja Rural Zamora a los últimos minutos con cinco de diferencia. Una distancia que, unida a los postreros goles de Néstor y Uge, fueron suficientes para que los zamoranos estrenaran el año con victoria.








