Cuando llega el frío de verdad, como el que estamos viviendo estos días, muchos conductores se topan con una escena temida: giran la llave y el coche no arranca. En la mayoría de casos la culpable es la batería. Las heladas no solo la debilitan, sino que pueden dejarla sin fuerza para mover el motor. ¿Por qué ocurre esto y, sobre todo, qué puedes hacer si te deja tirado?
¿Por qué falla la batería del coche con el frío?
El motivo es físico y bastante simple: las bajas temperaturas reducen la capacidad de la batería para generar corriente. La reacción química que produce electricidad se ralentiza, justo cuando más energía se necesita para poner en marcha el motor, que también se vuelve más “duro” de mover porque el aceite se espesa y las piezas internas ofrecen más resistencia.
El frío es el peor enemigo de la batería del coche / Edgar Vivó
Además, en invierno solemos utilizar más componentes eléctricos: luces encendidas más tiempo, luneta térmica, calefacción… todo esto agota más rápido una batería ya de por sí mermada por el frío. Y si tiene ya más de tres o cuatro años, es probable que no dé la talla.
Cómo prevenir el fallo de la batería
Si el coche aún arranca, pero sospechas que puede fallar en cualquier momento, hay formas de adelantarse. Revisar el estado de la batería antes del invierno es clave. Si marca menos de 12,2 V en reposo, conviene recargarla o incluso sustituirla. También conviene comprobar que los bornes estén limpios y bien ajustados, y que el alternador esté cargando correctamente.

Arrancar con el menor número de sistemas eléctricos activos / Edgar Vivó
No es buena idea dejar el coche parado durante semanas en invierno. Incluso si no lo necesitas, es mejor circular con él cada pocos días. Y si sabes que va a estar inactivo, usar un mantenedor de batería puede evitarte el disgusto. Otro factor importante es usar el aceite adecuado: uno demasiado viscoso en frío hará más difícil el arranque.
Aparcar bajo techo o en un lugar resguardado del viento también ayuda. Incluso cubrir el capó con una manta o cartón puede marcar la diferencia. En climas muy fríos, hay quien coloca un trapo seco y caliente sobre la batería para templarla ligeramente (nunca mojar ni calentar en exceso).
¿Y si el coche ya no arranca?
Lo primero es apagar todos los sistemas eléctricos (luces, calefacción, radio…) para que la poca carga restante vaya solo al motor de arranque. Pisa el embrague al girar la llave, incluso en punto muerto, para reducir el esfuerzo del arranque. Haz el contacto en dos tiempos: pon la llave en la posición de encendido unos segundos antes de intentar arrancar. En coches diésel, espera a que se apague el testigo de los calentadores, y si hace falta, repite este paso un par de veces. Al girar para arrancar, no mantengas la llave más de 10 segundos seguidos. Si no arranca, espera al menos 20 segundos antes de volver a intentarlo.
Si ves que no hay manera, tienes dos opciones para reanimar la batería:
- Arrancar con un cargador portátil: Muchos conductores llevan ya en el maletero un arrancador de batería portátil. Solo tienes que conectar las pinzas al positivo y negativo de tu batería, encender el dispositivo y dar al contacto como de costumbre. Si todo va bien, arrancará y solo queda desconectarlo con cuidado y recargar el dispositivo para el futuro.
- Arrancar con pinzas y otro coche: Necesitarás un juego de pinzas y otro coche con batería en buen estado. La conexión debe seguir este orden: positivo de coche muerto con positivo del coche auxiliar, y negativo del coche auxiliar con negativo del coche muerto (o una parte metálica del chasis). Una vez conectadas, se arranca el coche auxiliar, se espera un par de minutos con el motor acelerado y se intenta arrancar el coche averiado. Si funciona, hay que circular al menos 20-30 minutos para recargar.
Si después de varios intentos el coche sigue sin arrancar, lo mejor es llamar a la asistencia en carretera. A día de hoy, la mayoría de grúas llevan arrancadores profesionales y están más que acostumbradas a lidiar con este problema, uno de los más comunes en invierno. Si no logran arrancarlo in situ, remolcarán el coche a taller.

















