Las conclusiones del mayor informe científico sobre erupciones volcánicas, realizado sobre la ocurrida en 2022 por el cráter submarino Hunga Tonga-Hunga Ha’apai, desvela que generó una auténtica “bomba de agua” en la estratosfera que intensificó la emisión de radiación infrarroja.
El 15 de enero de 2022, el volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha’apai protagonizó la explosión más potente registrada en la atmósfera terrestre en la era de los satélites. A diferencia de las grandes erupciones continentales del siglo pasado, como la del Monte Pinatubo en 1991, la naturaleza submarina de este evento generó una inyección masiva y sin precedentes de vapor de agua que alcanzó incluso la mesosfera, a 58 km de altura. La erupción del volcán Hunga Tonga en el Pacífico Sur produjo la mayor explosión submarina jamás registrada por instrumentos científicos modernos.
El informe de los expertos destaca ahora en un exhaustivo informe que el aspecto más inusual de aquel episodio fue la hidratación de la estratosfera. Se estima que el volcán inyectó aproximadamente 150 teragramos (Tg) de agua, lo que incrementó la carga global de vapor de agua estratosférico en un espectacular 10% de forma casi instantánea. Esta enorme cantidad de humedad ha permanecido en la atmósfera hasta 2025 y se espera que persista hasta el final de la década.
5 aspectos clave del impacto de la erupción del Hunga Tonga-Hunga Ha’apai
- Hidratación récord: Incrementó el vapor de agua en la estratosfera global en un 10-15%, una magnitud nunca antes vista en el registro satelital.
- Paradoja térmica: A diferencia de otros volcanes, enfrió la estratosfera (0,5–1 grados kelvin) en lugar de calentarla, debido al efecto radiativo del exceso de agua.
- Aerosoles acelerados: La abundancia de humedad provocó que los aerosoles de sulfato se formaran de manera inusualmente rápida (días en lugar de semanas).
- Mínimo efecto en el clima superficial: Su impacto en la temperatura global terrestre fue un enfriamiento insignificante (~0,05 grados), por lo que no contribuye a ninguna explicación del calentamiento global de estos 4 últimos años.
- Ondas globales: Generó ondas de gravedad y de Lamb que viajaron por todo el planeta y alcanzaron la termosfera y la ionosfera.
Referencia
APARC, 2025:The Hunga Volcanic Eruption Atmospheric Impacts Report. Yunqian Zhu et al. APARC Report No. 11. WCRP-10/2025, DOI:10.34734/FZJ-2025-05237.
El enfriamiento estratosférico: un efecto inesperado
Históricamente, las grandes erupciones volcánicas calientan la estratosfera debido a que los aerosoles de sulfato absorben la radiación solar. Sin embargo, el vapor de agua del Hunga Tonga actuó de forma opuesta: intensificó la emisión de radiación infrarroja, provocando un enfriamiento de entre 0,5 y 1 grados en la estratosfera media y alta durante los primeros dos años.
Como ya había sucedido con estudios científicos previos, el informe The Hunga Volcanic Eruption Atmospheric Impacts Report demuestra que la erupción no fue responsable de las temperaturas récord registradas en la superficie terrestre durante 2023 y 2024. De hecho, el efecto neto del volcán fue un enfriamiento teórico de apenas 0,05 grados centígrados, una cifra indistinguible de la variabilidad natural del clima. El Informe sobre los impactos atmosféricos de la erupción volcánica de Hunga ha sido publicado recientemente bajo el proyecto Procesos Atmosféricos y su Papel en el Clima (APARC) del Programa Mundial de Investigación Climática (WCRP), que cuenta con el copatrocinio de la Organización Meteorológica Mundial.
En cuanto a la capa de ozono, se observó una reducción rápida del 5% en la zona tropical poco después de la erupción debido a procesos químicos acelerados por la humedad. No obstante, el impacto a largo plazo en los «agujeros de ozono» de los polos ha sido, hasta ahora, mínimo.
Combinando ciencia desde el espacio y el suelo
Este evento ha permitido validar modelos climáticos y subrayado la importancia vital de los sistemas de observación global. Las ondas atmosféricas generadas por la explosión rodearon la Tierra varias veces y fueron detectadas incluso en la ionosfera, en el límite con el espacio exterior.
El informe de evaluación Hunga reunió a 159 científicos de 21 países, coordinado por los copresidentes Yunqian Zhu (Universidad de Colorado, Instituto Cooperativo para la Investigación en Ciencias Ambientales/Laboratorio de Ciencias Químicas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA)), William Randel (Centro Nacional de Investigación Atmosférica), Graham Mann (Universidad de Leeds) y Paul A. Newman (Universidad de Maryland-Baltimore County).
«La erupción de Hunga fue diferente a cualquier cosa vista antes», dijo Yunqian Zhu. «Nos enseñó cómo las erupciones ricas en agua pueden afectar profundamente a la estratosfera y lo esencial que es la cooperación global para captar y comprender eventos tan raros.»
El informe subraya cómo décadas de inversión internacional en redes de observación atmosférica permitieron el seguimiento rápido y detallado de la pluma de Hunga.













