Un exentrenador de baloncesto de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès) se enfrenta una posible condena de hasta 43 años y seis meses de prisión. Es el tiempo de cárcel que pide la Fiscalía por cuatro supuestos delitos de agresiones sexuales a tres jugadoras del Centre Catòlic de L’Hospitalet, una entidad emblemática de la ciudad. En el momento de los hechos, las jóvenes denunciantes tenían entre 14 y 15 años.
Según explica en su calificación el Ministerio Público, los hechos ocurrieron en el año 2018, cuando el acusado tenía 20 años. La Fiscalía señala que el procesado, con «ánimo de satisfacer sus deseos sexuales», hizo uso de una «posición de superioridad» por su condición de entrenador de las tres jóvenes para llevar a cabo distintos delitos de agresión sexual. El texto indica que el primer caso tuvo lugar durante la Semana Santa de 2018, momento en el que el equipo disputaba un torneo de baloncesto en Comarruga.
Entrenador y jugadoras se alojaron en un hotel de la localidad y, la última noche, el procesado envió un mensaje de WhatsApp a una de las jóvenes, en ese momento de 14 años de edad, para que acudiera a su habitación. Tras consumir alcohol, la Fiscalía asevera que la joven «alcanzó un estado de semiinconsciencia que le impidió recordar a penas nada hasta la mañana del día siguiente» y que en ese margen de tiempo, el entrenador supuestamente le practicó sexo oral y la penetró «aprovechándose del estado de embriaguez de la menor«. Al despertar, según el texto, el acusado le dijo a la menor que «no contase nada a nadie«.
El siguiente caso tuvo lugar en junio del mismo año, después de que acusado y otra de las denunciantes, también de 14 años, quedaran tras unos meses manteniendo conversaciones por WhatsApp. El ministerio público relata que ambos se dirigieron a casa del entrenador y, una vez allí también practicaron sexo oral de forma recíproca y él la penetró. El último de los casos ocurrió un mes después, en julio de 2018, cuando, de nuevo tras mantener conversaciones por WhatsApp, el acusado convenció a una tercera denunciante, que en este caso tenía 15 años, para acudir a su domicilio en dos ocasiones. De nuevo, ambos practicaron sexo oral y él la penetró.
Los Mossos d’Esquadra detuvieron al exentrenador del Centre Catòlic en enero de 2021. La policía catalana señaló entonces que una menor de edad puso en su conocimiento que un hombre había intentado abusar de ella, aunque no se llegó a consumar tal delito. Sin embargo, a partir de aquí, la policía tiró del hilo y relacionó al hombre con dos denuncias más antiguas, también de dos menores de edad, en las que sí se habían consumado los abusos.
43 años y medio de cárcel
En su calificación, la Fiscalía considera que los hechos antes relatados son constitutivos de cuatro delitos de agresión sexual a menor de 16 años. Por el primer caso, solicita así una pena de 12 años de prisión, así como la prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros y comunicarse con la víctima por cualquier medio por un tiempo superior en 10 años al de la duración de la pena de cárcel que termine por imponer la sentencia. Por el segundo caso, el ministerio público considera que procede imponer al supuesto autor una condena de 10 años y seis meses de prisión, además de la misma prohibición de acercamiento y comunicación, en este caso, por un margen de ocho años superior al de la condena.
Por último, en el caso de la joven de 15 años la petición es de 10 años y seis meses por cada uno de los dos delitos de agresión sexual del caso y otra prohibición de seis años de incomunicación transcurrida la condena. Es decir, un total de 43 años y medio. Además, la Fiscalía también reclama que, una vez se cumpla la condena, el acusado cumpla otros 10 años de libertad vigilada, así como inhabilitar al procesado para que pueda llevar a cabo cualquier profesión, oficio o actividades, «sean o no retribuidos», que «conlleve contacto directo y regular con menores de edad» durante 12 años. El juicio arrancará el próximo 14 de enero en la sección 22 de la Audiencia de Barcelona.
Más allá de las penas de cárcel e inhabilitación, el escrito también reclama una indemnización a las víctimas por un valor total de 24.000 euros en concepto de daños morales que, en caso de no poder asumirlos el acusado, deberá abonarlo el Centre Catòlic de L’Hospitalet como responsable civil subsidiario.
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