Después de años de espera, quejas y frustración por parte de los usuarios y de protestas surgidas del ayuntamiento y la alcaldesa, por fin hay luz verde para acabar las obras de la estación de ferrocarril de Tavernes de la Valldigna.
Renfe ha adjudicado los trabajos de mejora de la accesibilidad que estaban pendientes. La encargada de esa actuación es la empresa Vialobra, con sede en València, por un importe, impuestos incluidos, de casi 4,4 millones de euros. La firma ha logrado el contrato por ser la oferta más económica entre las cuatro que se habían presentado.
Las obras van a transformar casi por completo la estación ferroviaria de Tavernes de la Valldigna, dado que incluyen la ejecución de un paso inferior, la reforma integral del edificio de viajeros y la adecuación de los andenes.
También se contemplan mejoras de urbanización en el exterior del edificio y mejoras en el aparcamiento, elevando las plazas disponibles a 282, tras la demolición del antiguo muelle. Con todo ello, la compañía ferroviaria quiere conseguir el objetivo deseado, que no es otro que incrementar el volumen de viajeros que utilizan el tren en ese punto y que son, fundamentalmente, vecinos de Tavernes, Benifairó y Simat de la Valldigna.
El acuerdo de Renfe para adjudicar las obras se adoptó el 9 de diciembre y, según se especifica en las condiciones, el periodo de ejecución es de 12 meses. Si se cumplen los plazos previstos la empresa aterrizará en la estación en cuestión de semanas, de manera que la nueva terminal estaría lista para la primavera del año que viene.
Algunas de las actuaciones que se han de ejecutar revisten una cierta complejidad, como el túnel bajo las vías que permitirá el acceso seguro a los dos andenes independientemente del tráfico de trenes, como ya existe en la mayoría de las estaciones de Cercanías del núcleo de València. Una de las últimas obras de ese tipo tuvo lugar en Xeraco.
El primer proyecto de la nueva estación de Tavernes de la Valldigna fue adjudicado en el año 2021, y las obras empezaron en julio de ese año, pero quedaron paralizadas en enero de 2023 por problemas financieros de la entonces adjudicataria, Ecisa.
En febrero de 2024, y ante las incomodidades y quejas que unas obras a medias estaban causando entre los viajeros, Renfe tuvo que actuar: aprobó obras de emergencia para consolidar la obra paralizada, guiar a los usuarios sin riesgos, y mejorar la iluminación exterior.
De forma paralela se iniciaron contactos políticos para desbloquear el proyecto. La alcaldesa de Tavernes de la Valldigna, Lara Romero, elevó la voz ante las quejas de los usuarios y logró que la ministra de Ciencia, Diana Morant, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, intercedieran para agilizar los trámites. A finales de 2025 se reunió con responsables de Renfe en Madrid y allí se anunció la licitación de las obras que ha concluido con la adjudicación resuelta ahora que pone en marcha el cronograma para esa nueva estación ferroviaria.
Una vía con mucho futuro
La línea C1 de Cercanías de València, que en la Safor incluye las estaciones de Tavernes, Xeraco y Gandia, está llamada a experimentar una revolución a medio plazo. Todo porque el Ministerio de Fomento está ultimando el proyecto de desdoblamiento de la vía entre Cullera y Gandia.
Esa actuación, cuyas obras podrían comenzar en 2027, permitirá incrementar las prestaciones y ofrecer un mejor servicio, con más frecuencias y velocidad. De manera que se augura mucho futuro en un sistema ferroviario que el Gobierno español quiere potenciar en todo el país.
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