«En el pueblo somos muy pocos y nos faltaba un sitio donde juntarnos y dar prosperidad a la zona y reclamar mejoras. El año pasado montamos la asociación de vecinos y, a partir de ahí, comenzamos a trabajar». Pablo Lázaro es el presidente de la asociación de vecinos de Rubial, parroquia de Salas que, desde hace semanas, disfruta de un nuevo espacio en el que los 16 vecinos que residen en el pueblo pueden utilizar para reunirse, jugar a las cartas y, en el futuro, organizar actividades culturales. El nuevo centro social, levantado en colaboración entre los vecinos y el Ayuntamiento de Salas, es ya un punto de encuentro al que, poco a poco, irán dándole los retoques y pinceladas finales.
El nuevo centro social de Rubial cuenta con unas dimensiones de ocho metros de largo y cuatro de ancho y un total aproximado de 32 metros cuadrados. Aun con poco uso, vecinos y Consistorio avanzan poco a poco para finiquitar la caseta, con fachada de madera. En el horizonte el objetivo es contar con agua luz, puesto que actualmente el inmueble es un espacio «diáfano» con mobiliario básico para las partidas de los vecinos.
Interior de centro social de Rubial. / P. L.
En ese sentido, el presidente de la asociación vecina destacó que, además de luz y agua, la intención es completar el interior del nuevo centro social para garantizar un espacio completo que garantice la satisfacción de los vecinos de Rubial. Así, Lázaro explicó que, además de la energía, su esperanza es contar pronto con un espacio de almacenamiento y soporte junto al fregadero: «Queremos colocar una máquina de café, una nevera y que la gente que vaya pueda tomar algo tranquilamente. En definitiva, que el lugar sirva para algo bueno siempre que sea para el pueblo».
Otra ambición es, además, poder acoger charlas o talleres en el futuro. «Lo principal es que los vecinos tengan un espacio para reunirse, pero una vez esté todo asentado, queremos que sea una infraestructura útil», comentó Lázaro, que señaló que si el espacio logra completarse «se nos abre la oportunidad de organizar charlas de interés para los vecinos». «Somos pocos en el pueblo, pero estoy seguro de que se le puede sacar provecho».
Sobre la recepción entre los vecinos, y pese a que al principio se habría percibido un ambiente reacio a la propuesta debido a que el pensamiento mayoritario hizo creer en un gasto importante para el centro social, Lázaro comentó que «poco a poco se está usando más». Por el momento, son ya varios los vecinos que han solicitado el espacio para organizar algún encuentro grupal: «Ha caído de pie en el pueblo. Esperamos que dentro de poco esté completamente finalizado y sea un lugar de encuentro».














