A pesar de que aún sigue a bastante de distancia de otros destinos tradicionalmente ligados al lujo, como la Costa del Sol o las Baleares, Alicante atrae cada vez a extranjeros de mayor poder adquisitivo, que ven en la provincia la ubicación ideal para pasar su segunda residencia. Una evolución que se ha traducido en un considerable incremento del presupuesto medio de los compradores internacionales en la zona, que en apenas cinco años ha pasado de una media de 154.038 euros a los 216.602 del primer semestre del año pasado, según los datos de los notarios. Es decir, un incremento de más del 40 %.
Esta cantidad supone, también, cerca de 80.000 euros más de lo que invierten los compradores nacionales, que en el mismo periodo pagaron 137.437 euros por las casas que adquirieron en la demarcación y que explica el importante esfuerzo que promotores e inmobiliarias de la provincia realizan para captar clientes en otros países.
Con todo, no todas las nacionalidades resultan igual de rentables y el ranking de gasto medio por nacionalidad evidencia profundas diferencias entre países. Los compradores de Países Bajos encabezan la lista con una media de 315.334 euros durante el primer semestre de 2025, seguidos por los procedentes de Suiza (286.446 euros) y Noruega (276.110 euros).
Estos datos confirman una tendencia clara: los ciudadanos del norte de Europa no solo llegan por el sol y el mar, sino también con una notable capacidad de inversión. La elección de viviendas de alto valor, en urbanizaciones exclusivas o zonas costeras de prestigio, es ya una constante entre estos perfiles.
Una vista del Peñón de Ifach desde Benidorm, con los bloques de apartamentos en primer término. / Rafa Arjones
El interés neerlandés por la provincia ha crecido de forma constante y en 2025 se traduce en una apuesta sólida por viviendas de calidad, muchas veces de obra nueva o recientemente reformadas. La seguridad jurídica, el clima estable y la excelente conectividad aérea con los países de origen actúan como factores de atracción.
El mercado británico
A pesar de que el Reino Unido sigue liderando en volumen de operaciones, con más de 29.000 compraventas acumuladas desde 2018, el gasto medio de sus compradores se mantiene por debajo de la media general. En el primer semestre de 2025, la inversión media de un comprador británico en Alicante fue de 230.623 euros, una cifra considerable pero inferior a la de países con menos presencia histórica.
Este dato puede explicarse por la diversidad de perfiles que llegan desde Reino Unido. Desde jubilados que buscan viviendas sencillas en zonas ya consolidadas como Torrevieja u Orihuela Costa, hasta familias con poder adquisitivo más elevado, el espectro es amplio. Esta heterogeneidad contrasta con otros mercados europeos donde predomina un comprador más homogéneo, con clara orientación al lujo residencial. Con todo, cabe reseñar que la entrada en vigor del Brexit ha provocado un descenso del interés de los británicos en el sector residencial de la Costa Blanca, ante la limitación de su estancia sin necesidad de visado a 90 días por cada seis meses, lo que ha derivado en una aumento de los visitantes que vienen en viajes de corta estancia a los hoteles.
En cambio, Francia y Bélgica registran datos intermedios, con gastos medios de 236.655 euros y 275.095 euros, respectivamente. Aunque su volumen de operaciones es menor, ambos países mantienen una presencia constante en el mercado inmobiliario de la provincia, con especial predilección por zonas bien conectadas y cercanas al mar.

Las Salinas de Calp reciben a diversas especies de aves migratorias. / INFORMACIÓN
Una de las novedades de los últimos años es el crecimiento del mercado polaco, que en 2025 ha registrado un gasto medio de 215.807 euros, muy próximo al promedio general. Este dato refleja una transformación del perfil comprador procedente de Europa del Este, cada vez más orientado a urbanizaciones modernas, muchas de ellas ubicadas en municipios como Guardamar del Segura o Pilar de la Horadada.
De China a Ucrania
Otros mercados, como China, Rusia o Ucrania, mantienen su presencia en la provincia, aunque con cifras más dispares. Los compradores chinos han gastado una media de 167.585 euros, mientras que los rusos se acercan a los 213.255 euros. En el caso de Ucrania, aunque su volumen ha descendido respecto a ejercicios anteriores, sigue siendo significativo dentro del espectro de nacionalidades con interés por asentarse en España. El presupuesto medio que destinan es de 141.730 euros.
En el extremo opuesto, nacionalidades como Marruecos o Argelia registran los importes más bajos. Con una media de 51.343 euros en el caso marroquí y de 114.398 euros para los argelinos, sus operaciones responden en muchos casos a motivos de reunificación familiar o asentamiento laboral, más que a inversión turística o retiro. Estas diferencias reflejan una segmentación profunda del mercado extranjero: no todos los compradores llegan con el mismo perfil ni con las mismas motivaciones.
El análisis de los datos correspondientes al primer semestre de 2025 demuestra que Alicante se ha consolidado como un destino residencial de referencia en Europa, pero también como un mercado inmobiliario profundamente polarizado. Mientras que unos compradores apuestan por propiedades de alto nivel, en zonas exclusivas y con precios por encima de los 300.000 euros, otros mantienen una demanda más modesta, enfocada a la vivienda funcional.
La clave del futuro estará en el equilibrio: mantener la capacidad de atracción internacional sin comprometer el acceso a la vivienda para la población local. En un contexto de creciente presión urbanística y aumento generalizado de los precios, la provincia se enfrenta al reto de gestionar su éxito con visión a largo plazo. Porque Alicante ya no es solo un destino para las vacaciones: es el lugar donde cada vez más europeos deciden vivir, invertir y proyectar su futuro.
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