Una vez que la tinta del tatuaje ingresa al cuerpo, no permanece en su lugar. Debajo de la piel, los pigmentos del tatuaje interactúan con el sistema inmunológico, de maneras que los científicos apenas están comenzando a comprender.
Los tatuajes no solo quedan grabados en la piel para recordar un nombre o un momento: también «hablan» con el sistema inmunológico, en un lenguaje que todavía no comprendemos en profundidad. Nuevos hallazgos científicos muestran que las partículas de tinta que se inyectan en la dermis viajan por el sistema linfático, quedan almacenadas en los ganglios y provocan una inflamación que puede perdurar meses, con efectos medibles sobre células inmunitarias de gran importancia.
Qué ocurre en el cuerpo cuando te haces un tatuaje
En un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), un equipo de investigadores de distintas universidades de Suiza y Alemania estudió el tránsito de pigmentos en un modelo animal: los científicos observaron que, en cuestión de minutos u horas, la tinta de los tatuajes migra por los vasos linfáticos y se acumula en los ganglios que drenan la zona intervenida.
En ese lugar, los macrófagos o “células basureras” del sistema inmune, acaban albergando los gránulos de tinta en vacuolas intracelulares. La presencia continuada de estas partículas se asocia con signos claros de inflamación en el ganglio, incluso dos meses después del tatuaje.
Algo aún más preocupante es que los análisis muestran que la captura de tinta puede inducir la muerte o apoptosis de esos macrófagos, tanto en modelos animales como en cultivos de células humanas. Esa pérdida o alteración funcional de los macrófagos tiene consecuencias prácticas: en los experimentos, la tinta acumulada en los ganglios modificó la respuesta a vacunas administradas en la misma región del cuerpo.
Referencia
Tattoo ink induces inflammation in the draining lymph node and alters the immune response to vaccination. Arianna Capucetti et al. PNAS (2025). DOI:https://doi.org/10.1073/pnas.2510392122
¿Son peligrosos los tatuajes para la salud?
En concreto, los roedores a los cuales se aplicó una vacuna de ARN mensajero contra SARS-CoV-2 en un área cuyos ganglios estaban cargados de tinta mostraron una respuesta de anticuerpos reducida: curiosamente, la respuesta a una vacuna inactivada contra la gripe fue más intensa.
Según un artículo publicado en The Conversation por Manal Mohammed, especialista de la Universidad de Westminster, en el Reino Unido, los expertos en microbiología y toxicología recuerdan que las tintas para tatuar son mezclas químicas complejas: pigmentos derivados a veces de aplicaciones industriales, solventes, conservantes y trazas de metales pesados, que incluyen níquel, cromo, cobalto y plomo, o compuestos orgánicos como colorantes azo e hidrocarburos aromáticos policíclicos.
Bajo ciertas condiciones, como por ejemplo la exposición a la luz solar o la eliminación láser del tatuaje, algunos de esos compuestos pueden degradarse en sustancias con potencial mutagénico o cancerígeno. Sin embargo, aún hacen falta pruebas de toxicidad específicas para tintas inyectables y estudios poblacionales amplios, que confirmen si los cambios inmunológicos observados en laboratorios se traducen en efectos clínicos relevantes a largo plazo.











