La suerte ha vuelto a llamar a la puerta del Bazar Paquito, en Firgas. Esta vez ha sido el número 06703, premiado con un quinto premio en el sorteo extraordinario del Niño, el que ha hecho brillar la pequeña administración de lotería que regenta Loly Domínguez, sin que por ahora se sepa a quién ha ido a parar el décimo afortunado.
“No tengo ni idea de quién puede ser, puede ser un vecino o incluso un turista”, confiesa Loly con la sonrisa de quien ya ha vivido esto antes. Y es que no es la primera vez que este humilde despacho de la Villa de Firgas reparte ilusión, ya son ocho los grandes premios entregados aquí, incluyendo un décimo del Gordo del sorteo de Navidad del año 2018, cuando la fortuna estalló entre las manos de algún anónimo afortunado.
Herencia de fortuna y tradición
El Bazar Paquito no es una administración cualquiera. Fue fundado por el padre de Loly, y desde entonces se ha convertido en un lugar emblemático no solo para los vecinos, sino también para quienes visitan este rincón norteño de Gran Canaria. Su pequeño mostrador, flanqueado por recuerdos, objetos de papelería y adornos del sorteo, ha sido testigo de lágrimas, abrazos, saltos de alegría y también de silencios discretos, como el que ahora acompaña a este nuevo premio.
Lo cierto es que Firgas vuelve a estar en el mapa de la suerte, y lo hace con ese toque misterioso que solo tienen las historias incompletas: la certeza del premio sin rostro. El número 06703 ya forma parte de la historia local, aunque su protagonista siga ausente.













