¿Alguna vez has lavado las cortinas? Por la mayoría es sabido que toallas y sábanas deben lavarse semanalmente. El edredón y el textil de los cojines aguantan más tiempo sin pasar por la lavadora. Lo mismo que las cortinas, que con el tiempo pueden acumular suciedad y malos olores y, por eso, conviene lavarlas cada cierto tiempo.
Una periodicidad aconsejable es cada dos meses. Así podrás eliminar el polvo y los malos olores acumulados en el textil. Para ello, vierte un cacito de oxígeno activo directamente en el tambor, agrega un tapón de jabón natural de Marsella en el compartimento del detergente y añade un tapón de tu suavizante favorito para darles buen olor.
Programa un ciclo de lavado a 40 grados para activar el oxígeno activo y que las cortinas conserven su blancura, y baja las revoluciones a 400 para evitar que se formen demasiadas arrugas. No hace falta que las seques. Cuélgalas de nuevo en la barra; así, además, el peso del agua evitará la formación de arrugas.
Piel muerta
Como has podido observar, el polvo se acumula en cualquier parte del hogar. En los textiles, como las cortinas, y también en el suelo. Seguro que alguna vez te has preguntado por qué sigue habiendo polvo sin abrir las ventanas, pero, al contrario de lo que podría parecer, no proviene del exterior.
La mayoría del polvo procede de células muertas de la piel, y es que cada día desprendemos millones de células de piel, pero no te alarmes, ya que se trata de un proceso natural y no se debe a ninguna enfermedad ni nada parecido.
Para eliminar el polvo con mayor facilidad, prepara en un recipiente una solución con un vaso de suavizante y cuatro de agua. Añadelo a un vaporizador y échalo sobre un paño a la hora de limpiar para que no quede ni rastro y dar un buen olor a la estancia.
Otra recomendación es limpiar de arriba abajo para no remover el polvo. Por último, aspira todo el polvo que haya caído al suelo tras limpiar capa a capa de tus muebles. Por último, intenta desprenderte en la medida de lo posible de las pequeñas figuras que adornan tu casa: acumulan mucho polvo y cuesta mucho eliminarlo.







