El Ibex 35 ha arrancado la semana prolongando su racha alcista y ha cerrado la sesión de este lunes con una subida del 0,7%, hasta los 17.614 puntos, un nuevo máximo histórico para el selectivo español. El avance se ha producido en un contexto internacional marcado por el ataque de Estados Unidos en Venezuela durante el fin de semana, que ha culminado con la captura del presidente Nicolás Maduro y ha elevado la tensión geopolítica.
El principal índice de la Bolsa española ha encontrado apoyo en valores ligados a la defensa y la energía. Indra ha liderado las subidas con un alza del 9,68%, impulsada por el aumento de las tensiones internacionales, mientras que Repsol ha repuntado un 3,47% ante el impacto del conflicto venezolano sobre el mercado del petróleo.
También han destacado Fluidra (+3,06%), Aena (+2,79%), Puig (+2,49%) y Rovi (+2,49%). En el lado opuesto, las mayores caídas han correspondido a Bankinter (-1,79%), Naturgy (-1,09%), ArcelorMittal (-0,85%) y Telefónica (-0,57%).
Todos los ojos en Venezuela
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que su Gobierno está ahora “a cargo” de Venezuela y ha subrayado que su prioridad es la reconstrucción del país, con especial atención a su industria petrolera, por delante de la convocatoria de elecciones o la liberación de presos políticos.
Por su parte, la hasta ahora vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, que tiene previsto jurar esta misma tarde como presidenta del país, ha reivindicado el “derecho a la paz” y a la “soberanía” nacional en su primer comunicado como “presidenta encargada”, en el que ha instado a Estados Unidos a abrir una agenda de cooperación tras la captura de Maduro.
En paralelo, 26 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, con la excepción de Hungría, han pedido “contención” tras la operación estadounidense, a través de una declaración difundida por el Servicio Europeo de Acción Exterior.
Desde eToro, el analista sénior de mercados Javier Molina ha señalado que la intervención de Estados Unidos en Venezuela añade ruido a corto plazo, especialmente en el mercado del crudo. “Los mensajes desde Washington, que apuntan a una gestión temporal del país y a inversiones masivas en infraestructuras energéticas, elevan la volatilidad y generan titulares de alto impacto”, ha explicado.
A su juicio, este tipo de episodios suele traducirse en movimientos tácticos y repuntes de volatilidad, pero rara vez altera la tendencia estructural de los activos de riesgo. “La tendencia de fondo sigue siendo alcista y estar invertido continúa teniendo sentido, aunque ya no es un mercado para la complacencia”, ha advertido.
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