José Antonio Luján Henriquez, la más alta voz de las cumbres grancanarias

Corría el año de 1950, era el 8 del décimo mes, cuando la familia Luján Henríquez recibió expectante a dos de sus vástagos, que unos días más tarde al recibir las aguas bautismales, les impusieron los nombres de José Antonio e Isabel, aunque a esta última pronto se le trocaría por el más íntimo e infantil de Nene. Con el tiempo y ya en la escuela, Nene se convirtió en Lelé y así la hemos conocido hasta el día de hoy.

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