El central y lateral zurdo de la UD Las Palmas Enrique Clemente -renovado hasta 2029 y que lleva cuatro dianas en la mejor campaña de su carrera- centra hoy todos los focos. Vuelve a casa por los Reyes Magos y se mide al equipo de su corazón. Fracasó en dos etapas en el Zaragoza y ahora llega como un héroe de amarillo.
Enrique Clemente festeja su tanto ante el Córdoba. / LA PROVINCIA / DLP
Con un valor de mercado de 600.000 euros, Luis García Fernández es el gran responsable de esta progresión meteórica en 1.505’ en 17 contiendas ligueras. Tanto maradoniano ante el Córdoba en el Nuevo Arcángel y otro el Eibar. En las dos últimas jornadas han visto portería contra el Ceuta y la Cultural Leonesa. Tras 49 partidos en defendiendo el escudo del Zaragoza, solo pudo hacer dos tantos. Cesiones al Logroñés, Real Sociedad B y Racing de Ferrol para estirar su condición de errante.
Hasta que llegó el estratega ovetense para encender la luz. La pasada pretemporada en Marbella ya quedó clara su condición de protagonista. Se hizo con el control del lateral zurdo desde el primer bolo. La conexión con Mika Mármol y Barcia ha sido brutal. A sus 26 años, achacó su gran momento a un trabajo psicológico. El poder del diván le catapulta al Ibercaja Estadio como protagonista con mayúsculas. Ya solo le hace falta portar el brazalete. En el reino de Viera y Jesé, sin olvidar el cemento y serenidad de Enzo Loiodice, Enrique Clemente es otro. Convencido de su potencia para patentar goles imposibles.
Liberado de la presión y el miedo del curso de Pimienta, en el que fue figura silenciosa del ascenso. El ‘renovado’ encañona a su Zaragoza y lo hace sin piedad. Las Palmas se juega la segunda plaza con un grado de temperatura. No se espera nieve, pero sí la llegada de un ídolo de antaño. Míster Enrique, el maño de perfil bajo que llega como un alcalde.
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