Un nuevo estudio a gran escala descubrió que la forma más eficaz para que un paciente deje de tomar antidepresivos luego de mejorar su estado es reducir gradualmente la dosis, junto con consultas permanentes a un psicólogo. En comparación con detener repentinamente el tratamiento o disminuir demasiado rápido la dosis, esta recomendación podría prevenir una recaída en uno de cada cinco pacientes.
Una investigación publicada en la revista The Lancet Psychiatry y liderada por especialistas de la Universidad de Verona, en Italia, aporta la evidencia más clara hasta la fecha sobre cómo interrumpir el tratamiento con antidepresivos sin aumentar innecesariamente el riesgo de recaída. Vale recordar que más del 5 % de la población mundial sufre depresión, de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La reducción gradual: la estrategia más segura según la evidencia
El estudio aplicó una revisión sistemática y un metaanálisis en red que incluyó 76 ensayos, sumando alrededor de 17.000 participantes. El trabajo concluye que la estrategia más eficaz es reducir la dosis lentamente, mientras se mantiene apoyo psicológico. Este enfoque sería comparable a continuar el tratamiento, en cuanto a prevención de recaídas.
Según publica Medical Xpress en base a información aportada por AFP, los investigadores compararon diversas alternativas utilizadas habitualmente: suspensión abrupta, reducción rápida en menos de 4 semanas, reducción lenta, reducción de dosis parcial y continuación del tratamiento, cada una con o sin soporte psicológico.
El hallazgo más relevante es que la reducción lenta, acompañada de psicoterapia, reduce significativamente el riesgo de volver a un episodio depresivo, en comparación con la suspensión brusca o la reducción rápida. En cifras específicas, los autores estiman que esta estrategia evita una recaída por cada cinco pacientes, en comparación con las opciones más abruptas.
El papel clave del apoyo psicológico al dejar la medicación
Los autores sostienen que, en un escenario ideal, la combinación de la reducción gradual de los fármacos y el apoyo psicológico ofrece una alternativa segura para quienes desean dejar la medicación. Por un lado, esto legitima la retirada programada como un proceso clínico, no como un abandono del tratamiento. Al mismo tiempo, sitúa a la psicoterapia como componente central del «plan de salida».
Referencia
Comparison of antidepressant deprescribing strategies in individuals with clinically remitted depression: a systematic review and network meta-analysis. Debora Zaccoletti et al. The Lancet Psychiatry (2025). DOI:https://dx.doi.org/10.1016/S2215-0366(25)00330-X
En tanto, algunos análisis secundarios indican que mantener la medicación a dosis estándar junto con apoyo psicológico sigue siendo la opción con mejores resultados globales, pero el nuevo estudio destaca que la reducción lenta más terapia se acerca a ese efecto protector.
Por último, es importante recordar que no es posible establecer una estrategia generalizada, ya que en la decisión influyen múltiples factores como el tipo de depresión, las características del paciente o el contexto del tratamiento, entre otros. (Una primera versión de este artículo se publicó el 29 de diciembre de 2025).















