Por una vez y de manera unánime la clase política francesa condenó este sábado la intervención estadounidense en Venezuela, mientras el Palacio del Elíseo guarda silencio.
Los primeros en reaccionar a la situación que vive el país ha sido el partido de extrema derecha, Agrupación Nacional. Su líder, Marine Le Pen, fue contundente al rechazar “el cambio de régimen que Estados Unidos acaba de instaurar en Venezuela”. Una reacción que ha sorprendido, puesto que Le Pen siempre se ha mostrado cercana a las políticas de Donald Trump, a pesar de que en los últimos meses criticó duramente la congelación de la ayuda militar estadounidense a Ucrania.
“Había mil razones para condenar al régimen de Nicolás Maduro (…). Pero hay una razón fundamental para oponerse al cambio de régimen que Estados Unidos acaba de instaurar en Venezuela. La soberanía de los Estados nunca es negociable, independientemente de su tamaño, poder o continente. Es inviolable y sagrada”, afirmó Le Pen a través de su perfil de X, insistiendo que estos últimos acontecimientos “son un peligro mortal”, especialmente “cuando el siglo XXI ya presencia importantes convulsiones geopolíticas que proyectan una sombra permanente de guerra y caos sobre la humanidad”.
Desde el otro extremo político, el fundador de La Francia Insumisa, Jean-Luc Melénchon, también utilizó la red social X para condenar la intervención militar en Venezuela. “Los Estados Unidos de Trump se están apoderando del petróleo de Venezuela violando su soberanía con una intervención militar arcaica y el atroz secuestro del presidente Maduro y su esposa”, publicó e insistió en que Venezuela se suma a la lista de países, como “Ucrania, Gaza y la República Democrática del Congo” en ser invadidos por Estados Unidos.
El portavoz de los insumisos, Manuel Bompart, quiso ir más allá en su crítica a la administración de Donald Trump e instó al gobierno francés a “condenar inequívocamente esta guerra, exigir un alto al fuego inmediato y defender la soberanía de Venezuela”, además de “solicitar una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU”. La misma indignación fue compartida por el secretario del Partido Socialista, Olivier Faure, aunque con algunos matices: «Independientemente de lo que se piense de Maduro, este acto debe ser condenado unánimemente. La fuerza no puede sustituir a la ley», escribió.
“Una violación del principio de no uso de la fuerza”
Mientras Francia espera la reacción de su presidente Emmanuel Macron, el ministro de exteriores, Jean-Noël Barrot, ha roto el silencio institucional sumándose a las críticas contra Donald Trump. “La operación militar que condujo a la captura de Nicolás Maduro viola el principio de no uso de la fuerza, que sustenta el derecho internacional. Francia reitera que ninguna solución política duradera puede imponerse desde el exterior y que solo los pueblos soberanos deciden su propio futuro”, afirmó a través de X.
La diplomacia francesa mostró su preocupación ante los últimos acontecimientos, destacando que podrían tener “graves consecuencias para la seguridad mundial, que no perdonarán a nadie”.
Aunque el Palacio del Elíseo no ha querido pronunciarse por el momento, el entorno del presidente comentó a la prensa que Macron sigue muy de cerca la situación de Venezuela y “mantiene conversaciones con sus socios de la región”.














