Veinticuatro vehículos de combate sobre ruedas 8X8 Dragón ya terminados esperan en una campa de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) a su entrega al Ejército, que se llevará a cabo sin pasar de la primera quincena de enero, según fuentes relacionadas con el proceso.
Los 24 dragones son de la serie configurada para vehículos de mando. Tras su entrega a la DGAM (Dirección General de Armamento y Material del Ministerio de Defensa), que ya ha hecho una primera receptación sobre el papel, el Ejército deberá someter este nuevo lote de blindados a sus pruebas de validación, antes de que estén del todo disponibles para su despliegue dentro o fuera de España.
Con esta próxima entrega, el Ejército de Tierra contará con un total de 65 blindados Dragón en sus cuatro distintas modalidades -zapadores, de Infantería para combate, de Caballería para exploración o de mando-, después de haber recibido en la fase final del año otros 30, y once en un primer lote recibido en abril pasado.
El programa Dragón, uno de los más polémicos contratos del Ministerio de Defensa a causa de sus retrasos acumulados y sus derramas presupuestarias (ya suma 2.500 millones de euros en previsión), ha pasado del coma a la reanimación con esta nueva fase de entregas.
El pasado 29 de diciembre se completó en Sevilla la última de 2025, once vehículos, de los que uno era de zapadores, cinco venían configurados para el combate contra carro y otros cinco eran para transporte y despliegue de infantería. A lo largo de diciembre pasado se entregaron en total 30 vehículos. Antes, en abril, arreciando la tensión entre Defensa y el consorcio contratista Tess Defence, llegaron los once primeros al Ejército, que fueron puestos a disposición de la Legión para sus capacitaciones de cara a su modelo futuro Fuerza 35.
Primero a la Legión
El Ejército de Tierra dispone ya de un número suficiente de blindados como para configurar dos agrupaciones tácticas de combate, si bien no en la forma y número tradicionales, pues todavía no hay proporción entre los modelos recibidos. En la flota disponible serán ahora mayoritarios los del núcleo de mando, vehículos destinados a convertirse en centrales de coordinación, comunicación, órdenes y designación de objetivos en un despliegue en el campo de batalla, a la vez que para apoyo auxiliar de fuego a otros vehículos.
De momento, con los 65 primeros dragones se pueden montar dos agrupaciones tácticas, si bien ese reparto aún se aleja del tradicional batallón. De momento, es un número como para empezar a desarrollar una táctica con los dragones, para la que el Ejército lleva un año formando a personal.
En términos convencionales españoles, un batallón contaría con 41 blindados repartidos en dos de mando y tres compañías de 13 vehículos cada una, que a su vez se reparten en tres secciones de cuatro blindados cada una y un vehículo para el capitán que manda la compañía. A este conjunto, según los estándares de Caballería que han venido rigiendo en las Fuerzas Armadas, habría que añadir dos ambulancias y dos vehículos recuperadores, además de un pelotón de morteros con al menos cuatro de esas armas y sus dotaciones.
La diversidad de configuraciones en las distintas remesas de dragones ha sido una de las causas añadidas para los retrasos en las entregas de los blindados. Si bien la lógica de la ingeniería implica la fabricación primero de una tirada, después otro modelo, y después otro… el Ejército prefirió que se les fueran entregando dragones distintos, alternándose los modelos para sus propias validaciones, lo cual encarece y complica la fabricación en serie, al modo en que ocurre en la industria de automoción, apuntan las mencionadas fuentes.
Construcción de tinglados para los vehículos 8X8 en la base de la Legión Álvarez de Sotomayor, en Almería, a cargo de la firma contratista COPSA / COPSA
La Brigada Legionaria Alfonso XIII -adscrita a la División Castillejos, la más potente del Ejército- se apunta como la primera fuerza que recibirá grupos de los nuevos vehículos de combate al completo. La Legión ya tiene de hecho aprobados presupuestos para la construcción de hangares -o tinglados- para 72 blindados, así como instalaciones aledañas para taller y pertrechos. Son unas obras de 1,7 millones de euros que ejecuta en la base de Viator (Almería) la constructora COPSA. Además, y con dos millones de euros, se planea la construcción de otros refugios para un número similar de blindados en la base de Cerro Muriano (Córdoba), domicilio principal de la brigada pesada Guzmán el Bueno X, que será la segunda gran unidad militar en contar con los dragones.
Chispazos
Las fuentes militares consultadas aún manejan como poco probable que los dragones vayan a participar en el desfile del Día de las Fuerzas Armadas, previsto para el 30 de mayo próximo en Vigo, pero si será por seguro que algunos de estos nuevos vehículos de ocho ruedas se mostrarán al público el 12 de octubre en las calles de Madrid.
La fabricación de los dragones ahora ha cobrado ritmo. El pasado 23 de diciembre llegó al El Tallerón de Indra en Gijón el primer 8X8 procedente de la planta de Trubia. Se llevaba el blindado a las instalaciones de Indra para poner a prueba la accesibilidad por los portones de la planta y la maniobrabilidad entre puestos de operaciones, todo ello en previsión del montaje final que se llevará a cabo allí.

Técnicos de Indra reciben el primer Dragón 8X8 en el Tallerón de Gijón, en diciembre pasado / Indra Group
Como los de un desfibrilador cardiaco, dos chispazos políticos han jalonado la paulatina recuperación de un programa de Defensa que no pocos expertos llegaron a dar por muerto, y del que incluso el Partido Popular llegó a pedir su cancelación en el Congreso. En julio pasado, tras meses de discusión entre los socios de Tess Defence -la tecnológica Indra, la armera Escribano M&E, la motorizadora Sapa y la metalúrgica y fabricante privatizada Santa Bárbara Sistemas-General Dynamics– el Gobierno impulsó a Indra para la toma del control de Tess Defence y asumir la dirección ejecutiva del proyecto. En verano llegaron nuevos avisos -algunos sin disimulo- de Defensa al consorcio sobre nuevas sanciones, después de una penalización de 9,2 millones de euros impuesta en 2024 por los retrasos.
Según ha defendido la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, en el Congreso, el programa 8X8 Dragón tiene españolizado un 70% de su desarrollo, con 400 proveedores locales para Tess. Son 2.520 millones de euros de inversión total para un objetivo de producción de 1.000 vehículos en tres fases: 348 dragones en una primera tanda con un pago de 1.740 millones.
Con la nueva velocidad de producción, el Ejército podría contar con más de 120 dragones al final de 2026, y con capacidad de desplegar los primeros en el extranjero a finales de la próxima primavera. La misión OTAN de disuasión que lidera España en Eslovaquia podría ser uno de los escenarios exteriores, apuntan las fuentes militares mencionadas. También se podrían probar en el Líbano si continúa la misión FINUL de cascos azules, o en un despliegue disuasorio en el Báltico.
Más blindados
Se acelera la producción de dragones para el ejército español al tiempo que, en el Reino Unido, el ejército británico recibe sus nuevos Boxer. El concepto es parecido. Es también un blindado 8X8 con diferentes configuraciones -incluida una de ambulancia- que en la jerga interna del Army llaman MIV, por Mechanised Infantry Vehicle.
El ministerio de defensa del Reino Unido encargó en 2019 un total de 523 de estos vehículos para sus fuerzas terrestres, en un contrato que ya se ha ampliado en 100 más.

Vehículo blindado Boxer, otro 8X8 que acaba de estrenar el ejército británico / British Army
El desarrollo de nuevos vehículos de combate y de reconocimiento o transporte en el campo de batalla es uno de los ejes del rearme en toda Europa occidental. El objetivo en el Reino Unido es sustituir con un vehículo de combate a los viejos Mastiff, blindados de seis ruedas aún en uso para transporte de tropas.
Los nuevos vehículos Boxer amplían su autonomía hasta los 1.100 kilómetros -según el ejército británico- y su velocidad hasta los 100 kilómetros por hora con un motor Rolls Royce. Se producen en una alianza de BAE Systems – Rheinmetall con Thales, Aeroglow, Santasalo David Brown, MilDef y Horstman, entre otras industrias de la defensa.
El Dragón español dispone de autonomía menor, de 600 kilómetros, pero una velocidad algo superior. En peso máximo, ambos blindados se parecen: hasta 36 toneladas el inglés, y hasta 35 el español. La baza de los fabricantes en España es superar a cualquier competidor actual en la capacidad de detección de amenazas y en la actuación en red en el campo de batalla.
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