Los deseos cambiantes del año nuevo

Inaugura un nuevo año este enero, el del 2026. No todas las religiones fijan el 31 de diciembre como fin ni ven enero como principio. Sin embargo, el que eso hace es el calendario con más consenso; el más seguido. Tuvo su origen en Roma, en época de Julio César. Luego los desajustes se corrigieron, con acierto en 1582, bajo los auspicios del Papa Gregorio XIII. Trabajaron muchos científicos para conseguir la estabilidad en el cómputo cronológico. Es el más estable de los existentes, pues solo falla un día cada 3.000 años, ajustado a la relación Tierra-Sol. Su extensión y aceptación fue imparable. El mundo se occidentalizó y este anuario se universalizó. El «calendario gregoriano» conquistó en el siglo XX Turquía en 1917, Grecia y los ortodoxos en 1923 o la Unión Soviética en 1940.

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