Los Carochos preparados en Riofrío de Aliste para saludar al Año Nuevo

Calles, plazas y vecinos de la localidad de Riofrío de Aliste respiran estos días un ambiente distinto al habitual ya que con la entrada de la noche comienza a escucharse, a lo lejos, el sonido inequívoco de las tenazas del Diablo Grande al cerrarse los diez palos de que consta la escalera extensible que maneja con orgullo, arte y fuerza el protagonista del ritual. Junto a él entrena, inseparable, el Diablo Chiquito rasgando la noche con sus gritos estremecedores. Esta será la pareja más esperada, deseada e inseparable de la fiesta de Año Nuevo, al menos por un día en esta localidad de la comarca alistana. Sus rodillas se alzarán con potencia para hacer “bailar” a los cencerros en una conversación, a distintas escalas, que los más viejos del lugar conocen a la perfección después de muchos años de sentirlos.

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