El Plan de Interés General de Aragón del macroproyecto que Samca quiere promover en Aragón, con la creación de centros de datos en la Ribera Alta del Ebro, ya está a la vista de todos y con detalle. La inversión, bautizada como Green IT Aragón, se presenta para aprobación definitiva arrojando más detalles sobre la operación e introduciendo cambios sobre el anuncio inicial. El más relevante, dejar al margen todos los proyectos vinculados a la generación de energía renovable, que aspira igualmente a ser considerados de interés autonómico.
Pero al menos se desglosa con más precisión un desembolso que la compañía aragonesa ahora cifra en más de 2.000 millones –iban a ser más de 2.600 cuando lo presentó–, así como su intención de intervenir en más de 400 hectáreas de terreno en varias localidades aragonesas, principalmente en Luceni pero también en Pedrola, Plasencia de Jalón y Rueda de Jalón.
Respecto al desembolso previsto, el informe de sostenibilidad económica y estudio económico-financiero, estima que la inversión total estimada «asciende a 2.001,8 millones de euros», de los que el grueso se lo lleva la creación de los data centers, con 1.932.291.697 euros, basado en un coste de 639.924.558 euros por cada uno de los tres centros de datos previstos en el campus de datos que se establecerá en Luceni. A este importe se suman los 17.084.438 euros para proyectos de urbanización, los 12.518.024,04 para la urbanización interior en el complejo privado, los 52.458.800 euros que costarán las infraestructuras de acometida para el suministro de electricidad, gas y comunicaciones, que serán las que se empezarán a ejecutar en una primera fase que comenzará en 2026 dentro de un cronograma que se prolongará hasta 2030.
El PIGA, aprobado en Consejo de Gobierno de la DGA el pasado 10 de diciembre, se publicó ayer en el Boletín Oficial de Aragón, y también apunta a una repercusión económica que asegura unos ingresos anuales para los ayuntamientos afectados de más de un millón de euros con su implantación, 234.160,47 con el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y 896.462,07 con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Y garantiza un impacto anual en el PIB de Aragón de un crecimiento del 1,8% en 2027, 0,9% en 2028 y 0,8% en 2029 y 2030.
Otro de los detalles que aporta el PIGA es la superficie territorial ocupada, que será de 4.087.850 metros cuadrados (408,78 hectáreas), de los que solo 682.929 corresponden a la urbanización donde se ubicará el campus de datos. Las 340 hectáreas restantes pertenecen al conjunto de infraestructuras energéticas, logísticas y de comunicaciones indispensables.
Respecto al diseño que se plantea para el campus de datos, destaca el sistema de refrigeración cerrado y presurizado, «capaz de funcionar sin consumo de agua». «Solo requiere un llenado inicial de 720 metros cúbicos por edificio y consumos mínimos por mantenimiento. Se incorpora un sistema evaporativo opcional, que mejora la eficiencia, pulverizando agua sobre los intercambiadores, con un consumo estimado de 150.000 metros cúbicos al año por edificio, pero no es necesario para garantizar la operación», asegura el plan aprobado por la DGA.














