“Somos como el turrón, volvemos a casa por Navidad”. Ángeles Serrano era profesora de inglés y cuando se marchó hace tres décadas a vivir con su marido al estado de Maryland en Estados Unidos tuvo que adaptarse al cambio y enseñar español a los americanos. Cada vez que cruza el charco y vuelve a escuchar en Elche todo aquello que aprendió de niña se conmueve por dentro, como le pasó mientras se entonó el viernes el himno de la ciudad durante el pregón del párroco José Moya.
La ciudad para ella sigue siendo su punto de anclaje y se le notaba en la cara, emocionada, cuando este sábado recibió un reconocimiento como Iicitana Ausente al igual que su cónyuge y otros cerca de 30 vecinos que como ellos viven fuera. Esta es la manera que anualmente tiene la Sociedad Venida de la Virgen, y el Ayuntamiento, de reconocer a todos aquellos paisanos que, pese a la distancia, siempre regresan a su lugar de origen. La presidenta de la Venida, Fina Mari Román, subrayó la importancia de este día para mantener vivo el vínculo con quienes tuvieron que marcharse.
La entidad, que además este año cumple 160 de su constitución, tiene registrados cerca de 400 ilicitanos ausentes, aunque se trata de una base de datos viva, que fluctúa con el paso del tiempo. «Es una forma de sentirse arropados, sobre todo viniendo por Navidad”, señaló. Ese sentimiento compartido fue el eje de una jornada cargada de simbolismo, marcada este año por la incertidumbre meteorológica que amenaza el desarrollo del resto de actos de la Venida.
Hallazgo
Por lo que se comentó en el acto institucional desde el salón de plenos, el hallazgo en la playa del Tamarit previsto para este domingo se ha tenido que suspender debido al riesgo de lluvia y a la complejidad logística que supone actuar sobre las dunas con tantos medios humanos e institucionales implicados. “Con las inclemencias meteorológicas nadie puede luchar”, reconoció Fina Mari Román, que explicó que la decisión se tomó de forma prudente y consensuada.
Veneración sí, hallazgo no
Como alternativa, la Sociedad ha apostado por reforzar la veneración a la imagen de la Maredéu en la Casa de la Virgen de Puertas Coloradas. La veneración se celebrará este sábado de 20 hasta la una de la madrugada y continuará el domingo por la mañana hasta las 14 horas. A partir de ahí, todavía está en el aire si se podrá celebrar la romería de regreso por la tarde y la tradicional carrera de Cantó. “Estamos minuto a minuto”, insistió Román, apuntando que se estudia una celebración más íntima y adaptada a las condiciones meteorológicas, similar a la que se realiza en Santa Pola, e incluso se abrió la puerta a celebrar la romería dentro de la basílica de Santa María.
Un momento de la celebración en el salón de plenos del Ayuntamiento de Elche / MATIAS SEGARRA
Misa y ofrenda
En cuanto a la jornada del licitano Ausente, arrancó por la mañana con una misa en la basílica seguida de la tradicional ofrenda de flores en el camarín de la Virgen. Desde allí, autoridades, representantes de la entidad e ilicitanos ausentes se dirigieron al Ayuntamiento, donde se celebró el acto institucional en el salón de plenos. Mientras tanto, en las calles del centro, el sonido de la dolçaina i el tabalet seguido de un pasacalles protagonizado por gigantes y cabezudos anunciaban que la ciudad estaba oficialmente en fiestas.
Entre los presentes había jubilados y jóvenes que, con diversos oficios, tenían un vínculo común como Alberto Fernández Castejón y María Teresa Núñez Martínez, residentes en Madrid desde hace años. Ambos son ilicitanos y, aunque su vida profesional los llevó fuera, él desde 2006 y ella tras finalizar Medicina, siguen considerando la ciudad como su verdadero hogar.
“Cuando decimos que bajamos a Elche, decimos que vamos a casa”, afirma Alberto. Sus cinco hijos, tres nacidos en la capital, han crecido vinculados a las tradiciones ilicitanas. Se casaron en Santa María, han bautizado allí a sus hijos y regresan siempre que pueden para vivir la Venida, la romería, la carrera de Cantó o el Misteri. “Para nosotros es un regalo poder estar aquí y transmitirles ese cariño por Elche”, añade María Teresa.
El acto institucional tuvo uno de sus momentos más emotivos con la entrega del reconocimiento a Tona de Miguel Berna, abogada jubilada distinguida este año como Ilicitana Distinguida. Visiblemente emocionada, tomó la palabra en el salón de plenos tras haber realizado personalmente la ofrenda floral a la Virgen. “Estoy encantada de estar en mi pueblo, en mi tierra. Llevo a Elche marcado en el corazón”, afirmó. Residente en Albacete, confesó entre risas que es “la pesada que habla de Elche a todas horas”. Agradeció a la Sociedad Venida de la Virgen y a quienes la acompañaron en su trayectoria, recordando con especial cariño a amigos y compañeros, y concluyó reiterando su emoción y su orgullo por llevar a Elche “aquí”, señalándose el corazón, antes de recibir un largo aplauso.
De igual forma también fueron aclamados el Ilicitano Distinguido de este 2025, Francisco Borja Miralles, presidente del Patronato del Misteri d’El así como Jesús Rueda Cuenca, médico segoviano de nacimiento y residente en Elche desde hace 50 años, como ilicitano de adopción distinguido.
Antes de finalizar el acto, el acalde, Pablo Ruz, dedicó unas palabras a todos ellos y les instó a disfrutar de las Fiestas de la Venida de la Virgen «y del hogar y las raíces profundas de Elche”.
Estos son todos los ilicitanos distinguidos
Los ilicitanos ausentes homenajeados en este acto han sido: Ángeles Serrano Ripoll, Tomás Soler Martínez, Francisco Sempere Botella, Vicenta Ruiz Durá, Antonio Ángel González Pastor, Alberto R. Fernández Castejón, María Teresa Núñez Martínez, Encarnación Vives Ruiz De Lope, Assumpta Peral Cerdá, Luisa Gutiérrez Valero, Ana Soler Ferrández, María José Sánchez Romero, Isidro Pedrajas Mora, Antonia Cámara Esclapez, Jose Ramon Remiro Brotons, Nestor Ferrer Brufal, Silvia Sepulcre González, Juan Ródenas Cerdá, Maria Dolores Fuentes Soriano, José Joaquín Pérez Mora, María Cristina Serna Pérez, Miguel Ángel Coves Azorín, Asun Noguera Martínez, Juan Amalio Guillén Marín, Mercedes Jaén Ruiz, Rubén Coy Sánchez, Tona De Miguel Bernad, Francisco Borja Miralles y Jesús Rueda Cuenca.
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