el alma productiva y social de Alicante 

En el complejo entramado económico español, las empresas familiares destacan no solo por su peso estadísticomás del 92,4 % del tejido empresarial nacional y generadoras del 70 % del empleo privado— sino por su papel esencial en la construcción de una sociedad cohesionada, estable y dinámica. Alicante, territorio de profundas raíces y vocación emprendedora, acoge a estas empresas como la columna vertebral de su prosperidad y desarrollo. Aquí, cada apellido representa una historia de esfuerzo, visión y arraigo que trasciende generaciones y da sentido al progreso compartido.

La empresa familiar alicantina es mucho más que un negocio heredado: es la materialización de un legado que conjuga pasión, resiliencia y responsabilidad social. Y es que donde otros ven números, las empresas familiares ven sueños convertidos en realidades que sustentan familias, emplean a cientos de personas y nutren la identidad de toda una comunidad. Ese orgullo de dejar huella, de construir futuro, es el verdadero motor que impulsa nuestro territorio hacia adelante.

En un entorno marcado por la incertidumbre global, la transformación de los equilibrios internacionales y el avance imparable de la digitalización, las empresas familiares demuestran que el arraigo territorial y el compromiso local y provincial son la mejor garantía de adaptación. No se trata de correr una carrera de fondo, sino de tener una visión a largo plazo, innovando adecuadamente y de transformar cada desafío en oportunidad para generar valor sostenible. Las empresas familiares entienden mejor que nadie la importancia de adaptarse sin renunciar a sus valores.

Cajamar, como entidad financiera profundamente vinculada a Alicante y con un fuerte arraigo en este territorio conoce de primera mano la complejidad de tomar decisiones empresariales en este contexto. Nuestra misión trasciende la mera financiación: ofrecemos acompañamiento, conocimiento y cercanía a quienes, día tras día, sostienen la economía real. La implicación de Cajamar con el tejido empresarial familiar es reflejo de nuestra vocación social y de nuestra apuesta por un desarrollo transparente, ético y sostenible, donde la confianza y el apoyo mutuo son tan importantes como los resultados.

Del mismo modo, la Asociación de la Empresa Familiar de la Provincia de Alicante (AEFA) juega un papel protagonista a través de la defensa de los intereses colectivos, la promoción de la formación y la generación de redes de colaboración, AEFA contribuye no solo a la continuidad de los negocios, sino al fortalecimiento del territorio y la proyección de Alicante en nuevos mercados.

Hoy más que nunca, urge reforzar el binomio empresa-territorio, apostando por una transformación digital humanizada y una sostenibilidad que nace de la convicción, no de la obligación. Las empresas familiares no están solas ante los retos actuales, sino que cuentan con aliados que entendemos sus necesidades y compartimos su visión de futuro demostrando que ética, innovación y arraigo son compatibles y que, juntos, pueden liderar el progreso de nuestra tierra.

Porque en el tejido productivo alicantino, la empresa familiar no solo sobrevive: inspira, transforma y permanece como legado para las futuras generaciones.

Fuente