El Consell ha tratado de pasar de puntillas por la polémica generada por la publicación de los wasaps que Carlos Mazón, entonces president de la Generalitat, envió a Alberto Núñez Feijóo el 29 de octubre de 2024, día de la dana en la que murieron 230 personas, aduciendo «respeto a los procesos judiciales» y prometiendo «colaboración» con la justicia.
Su portavoz, Miguel Barrachina, no ha querido valorar si esas conversaciones, iniciadas a eso de las 20.00 horas cuando ya habían muerto gran parte de las víctimas, prueban que el líder nacional del PP mintió cuando dijo que estuvo «informado en tiempo real» por Mazón, y tampoco otros aspectos como la fecha elegida para la filtración (en plena Nochebuena), que no haya aportado sus mensajes o que decline acudir presencialmente al juzgado de Catarroja, que critican las asociaciones de víctimas.
Barrachina ha intentado esquivar el tema en diferentes ocasiones, repitiendo el mantra de que la Genelaritat «no valora procesos judiciales» en marcha, aunque muchas de las preguntas no hacían referencia al devenir de la instrucción sino a sus derivadas políticas.
Sin embargo, ante la insistencia de los medios, el portavoz ha terminado por entrar al asunto. Eso sí, de manera tangencial, sin entrar a valorar el papel de Feijóo ni de Mazón, y dejando duras críticas al Gobierno por el camino, muchas de ellas alineadas con el relato defendido por el Consell durante el mandato de Mazón y que han ido perdiendo fuerza tras la llegada de Juanfran Pérez Llorca al Palau.
Otras más genéricas, como cuando ha señalado: «Si he de opinar de cada auto o de cada paso que da la justicia, acabaré como el Gobierno de España. Criticando al Supremo por condenar a un fiscal general condenado y politizado o poniendo a exministros en el Constitucional. Lo que reclama la justicia es respeto y colaboración máxima».
Contraste de discursos
Barrachina ha cumplido con esa línea dura que se le atribuía cuando Llorca le escogió para la portavocía y ha acusado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de «salir corriendo» de Paiporta o de ser «el dueño de los cauces», reabriendo así un debate competencial zanjado por la jueza de la dana. Un tono que contrasta con el del nuevo president, que viene intentando reconducir las relaciones con Moncloa con un perfil menos beligerante.
Aparentemente ajeno a esa nueva dinámica, Barrachina también ha acusado a la exvicepresidenta Teresa Ribera de estar «14 meses sin visitar la zona dana» y a otros miembros del Ejecutivo central de estar de viaje en otros países en lugar de atentos a la emergencia, que en todo caso era responsabilidad de la autonomía.
El dirigente popular, al ser preguntado por si Feijóo debería mostrar también sus mensajes, como le piden las víctimas, ha pedido «ponderación» al PSOE. «Debería mirarse a sí mismo», ha dicho antes de exigir también «equilibrio» a los socialistas, a quien acusa de reclamar mucha información a la Generalitat o a Feijóo ahora y no hacer lo propio en su seno.
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