Hugo Duro no ha pasado un 2025 sencillo ni mucho menos. Sobre todo porque el delantero madrileño ha tenido que pelear contra viento y marea para demostrar que debe ser el nueve titular de una plantilla en la que precisamente no sobran los goles. En su caso, el 2025 arrancó con la llegada de Sadiq al Valencia CF con el objetivo de mejorar los registros de un equipo que en esos momentos tenía el descenso a la vuelta de la esquina. A pesar de que Corberán ha mostrado rotar al ariete en muchas ocasiones y nunca ha sido totalmente induscutible para él, el ‘9’ ha marcado goles con él desde el primer día. Literalmente.
El primer gol de la era Corberán fue de Hugo Duro. Un gol que define lo que es el ariete madrileño. Diego López abrió el balón a la derecha, Foulquier centró para ver a Javi Guerra rematar con una llegada típica del centrocampista. Y mientras a Lucas Vázquez le crecían las dudas en el rechace ahí aparecía Hugo Duro para demostrar que tiene ese instinto natural del nueve clásico. Ese fue el primer gol del año 2025 y el último curiosamente también fue del delantero, que esperó un centro desde la derecha de Thierry para marcar a portería vacía ante la indecisión de Maffeo.
Goles en año natural
En total, Hugo Duro ha conseguido hacer un total de 14 goles en 22 partidos disputados en LaLiga, unas cifras que demuestran que este año ha estado muy acertado a pesar incluso de que el equipo no ha acumulado grandes resultados, especialmente en la segunda mitad de curso. De hecho lleva 6 en la presente temporada, lo que supone más de un 37 por cien de los tantos anotados del equipo en LaLiga.
Llama la curiosidad de que en LaLiga solo dos delanteros marcan más porcentaje de los goles que Hugo Duro para sus equipos. Uno de ellos es Muriqi y el segundo es Mbappé, con un 47,3 por cien y un 50 respectivamente.
Otros nombres propios
El repaso a los máximos goleadores del Valencia CF por año natural en la última década deja varias fotografías muy distintas del club, pero hay tres picos especialmente significativos: Rodrigo Moreno en 2019, Simone Zaza en 2017 y Hugo Duro en 2025, tres nombres que explican contextos, estilos y momentos históricos muy diferentes en Mestalla.
El año natural 2019 fue, probablemente, el último gran curso ofensivo del Valencia moderno, y tuvo en Rodrigo Moreno a su principal referente. El delantero hispano-brasileño cerró ese año como máximo goleador del equipo, superando la quincena de tantos, siendo decisivo tanto en Liga como en competiciones europeas. Su cifra no solo reflejó regularidad, sino también peso competitivo: goles en partidos grandes, presencia constante y liderazgo en un equipo que aún competía en Europa y miraba a la zona alta de la clasificación. Fue el cénit goleador de Rodrigo con la camiseta valencianista y el registro más alto del club en la última década por año natural.
Dos años antes, en 2017, el protagonismo fue para Simone Zaza, en un contexto muy distinto. Aquel Valencia vivió una temporada irregular, pero el delantero italiano sostuvo al equipo desde el gol y terminó el año natural como máximo anotador, con alrededor de 15 tantos. Zaza fue sinónimo de empuje y carácter en una plantilla en reconstrucción, y su cifra adquiere valor precisamente por el momento deportivo: goles en un equipo que generaba poco y que dependía enormemente de su delantero centro. A nivel estadístico, 2017 sigue siendo uno de los mejores años naturales de un ‘9’ puro en el Valencia reciente.
El tercer foco lo pone el presente. Hugo Duro, ya consolidado como referencia ofensiva, ha vuelto a liderar al equipo en 2025, cerrando el año natural como máximo goleador por tercer año consecutivo. Sus cifras, con 15 goles, no alcanzan los picos de Rodrigo o Zaza, pero adquieren una dimensión especial por el contexto actual: un Valencia joven, con recursos limitados y donde cada gol tiene un valor enorme. Duro no solo marca, sino que simboliza resistencia competitiva y continuidad en un proyecto de mínimos, convirtiéndose en el nombre propio del ataque valencianista en esta etapa.
Situación de Sadiq
La posible llegada de Umar Sadiq al Valencia CF sigue siendo una de las carpetas abiertas del mercado de invierno y la operación se encuentra avanzada pero todavía sin cerrar, a la espera de que los clubes terminen de cuadrar la fórmula definitiva. Eso, lógicamente es lo más importante de la operación y la clave para poder ver de nuevo a Sadiq en el Valencia.
El atacante nigeriano es una prioridad clara para el Valencia, que busca reforzar su delantera con un perfil ya conocido y contrastado en Mestalla. El conjunto valencianista ya tiene un acuerdo en términos personales con Sadiq, un paso clave que refleja la voluntad del futbolista de regresar a Valencia tras su anterior etapa como cedido. El jugador ve con buenos ojos volver y entiende que puede tener un papel importante en el equipo.













