Ante los avisos de nevadas lo mejor es ser previsores y llevar un juego de cadenas para las ruedas en el coche. Pero no sirve de nada disponer de este accesorio sino sabemos utilizarlo. Por ello te explicamos de una forma sencilla y siguiendo unos pasos básicos cómo montar las cadenas de nieve en las ruedas del coche.
Las cadenas de nieve se inventaron a principios del siglo XX para incrementar la tracción de las ruedas sobre asfalto nevado o embarrado. Con el paso de los años, las cadenas han evolucionado, aunque prácticamente siguen siendo iguales a las de hace más de un siglo. Aun así, existen nuevas variantes, más fáciles de poner, como las mixtas o las textiles. Aunque ponerlas es más fácil de lo que parece, muchos no saben ni por dónde empezar.
Los últimos días han sido los más fríos de todo el invierno en España. Muchas comunidades han activado alertas por frío, viento y nieve durante varias jornadas, hechos que afectan a la conducción de forma significativa, sobre todo la nieve. Y es que no han sido pocas las carreteras en las que, durante la última semana, las cadenas han sido obligatorias para circular.
Lo primero es saber en qué ruedas se montan las cadenas:
- En los coches de tracción delantera, las cadenas deben colocarse en las ruedas del eje frontal.
- En los vehículos de tracción trasera o propulsión, se situarán en las ruedas traseras.
- En los coches con tracción total o integral (4×4), habrá que seguir las indicaciones del fabricante para no dañar el sistema, pero por lo general se suelen colocar en el eje delantero.
Las cadenas clásicas son las cadenas típicas que todo el mundo conoce. Son las más baratas, pero también las más difíciles de poner y las que más trabajo llevan. Estas cadenas están compuestas de eslabones de acero que se entrelazan. Suele haber dos tipos, las transversales y las de rombos, las más comunes. Las cadenas clásicas incluyen uno o dos tensores manuales para mantener la cadena bien pegada al neumático, aunque también existen con tensores automáticos a costa de pagar un poco más.
Las cadenas textiles son adecuadas para aquellos que deben hacer un uso muy ocasional de las mismas. En resumen, son fundas de lona que se colocan en el neumático y quedan fijadas por una goma elástica en la cara interior y radios de lona en la cara exterior. Son las más fáciles y rápidas de montar y desmontar y también son las más ligeras. Entre sus puntos fuertes destacan la ausencia de vibraciones y alteraciones del comportamiento del coche. Su desventaja más llamativa es que se desgastan rápido.
Las cadenas mixtas mezclan lo mejor de cada una de las otros dos tipos, por lo que no es de extrañar que sean las más caras. Constan de varios radios por la cara exterior y de una goma que fija la cadena a la rueda por la parte interior. Su particularidad es que están formadas por una red de tela con eslabones de acero y, gracias a esta característica, funcionan muy bien sobre nieve y hielo y son muy duraderas.
Una vez tenemos claro en qué ruedas debemos colocar las cadenas de nieve, lo siguiente será proceder a su montaje. Si bien cada fabricante indicará cómo hacerlo, por norma general basta con seguir estos sencillos pasos (con las cadenas clásicas):
- Estira la cadena en el suelo, coge uno de sus extremos y pásalo por detrás de la rueda.
- Coge los extremos y cierra el aro por la parte trasera de la rueda.
- Pasa los eslabones por encima de la rueda de modo que asomen todas las cadenas.
- Une los dos apéndices de la parte superior.
- Introduce la cadena que recorre la banda de rodadura por el surco central.
- Pasa el tensor inferior y apriétalo de modo que se fije la sujeción.
- Asegura la cadena tensora con sus distintos anclajes. Para esto existen varios métodos, dependiendo del fabricante.













