Llega Navidad y la gente viaja para estar cerca de su familia, amigos y seres queridos. La DGT prevé durante este periodo 22,4 millones de desplazamientos. En estos viajes, muchos conductores apuran al máximo la gasolina de su vehículo y pueden llegar a estar en reserva.
Hay que recordar que esto puede suponer graves consecuencias en el motor del coche. Si conduces en reserva debes saber que estás dañando algunas partes de tu vehículo, y te pueden hasta multar si te quedas sin gasolina en mitad de la carretera o la transportas en un depósito que no está homologado.
Coche sin gasolina / Getty Images
Consejos si tienes que conducir en reserva
En algunas ocasiones, no hay más opción y hay que conducir en reservar, por ejemplo, si no hay ninguna gasolinera cerca. Entonces, tocará seguir el trayecto hasta que encontremos una. Además, existen una serie de consejos que harán que puedas aguantar hasta que encuentres un sitio para echar combustible.
Uno de ellos es conducir a una velocidad constante y moderada, ya que ir más rápido hará que el motor tenga que trabajar más y se arriesgue la salud del coche. Otro consejo es apagar el aire acondicionado porque consume combustible y mantener las ventanillas cerradas para tener más aerodinámica.
Debes tener en cuenta que no todos los modelos de coches tienen el mismo nivel de reserva. Esto te será muy útil para calcular cuánto te queda de combustible y cuántos kilómetros podrás recorrer. Además es aconsejable desenchufar o apagar todos los aparatos electrónicos que no sean esenciales, como el cargador del móvil o el propio GPS, porque pueden incrementar ligeramente el consumo de gasolina.

Coche con el testigo de la gasolina encendido / Getty Images
¿Qué le pasa al coche si circulas en reserva?
Conducir en reserva puede producir averías graves en tu vehículo. Además, si te quedas sin gasolina en mitad de la carretera te pueden poner una multa de hasta 200 euros (100 por pronto pago), y si transportas combustible en un depósito que no está homologado la sanción puede ascender hasta los 3.000 euros.
Cuando se enciende la luz de reserva, los coches compactos pueden recorrer aproximadamente 40 o 50 kilómetros, mientras que los coches más grandes alcanzan los 100. Son valores aproximados, pero tienes que intentar no apurar tanto la gasolina porque puede afectar a partes muy importantes de tu vehículo:
- Inyectores: Si estas piezas no inyectan gasolina al motor cuando corresponde, los muelles que actúan se pueden desajustar y la mezcla en los cilindros se puede descompensar, y generar una avería grave.
- Aforador: Es como una boya que se encarga de medir la cantidad de combustible que queda en el depósito. Cuando se apura la reserva, a veces se queda en el fondo y deja de marcar el nivel de combustible si se vuelve a llenar.
- Bomba de combustible: Este elemento necesita tener gasolina dentro de su circuito. Si queda poca, puede que se sobrecaliente y sufra daños al estar sometida a un sobreesfuerzo. Por supuesto estos elementos pueden hacer que el motor también sufra averías graves.












