Trump anuncia la construcción de una flota de buques de guerra con capacidad nuclear y les pondrá su nombre

Las claves

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Donald Trump anunció la construcción de una nueva flota de buques de guerra con capacidad nuclear llamada «Flota Dorada», cuyos buques llevarán su nombre.

El primer modelo presentado es el «Trump Class USS Defiant», que será más grande, rápido y potente que cualquier buque anterior de Estados Unidos.

La iniciativa busca contrarrestar la creciente flota naval china y acelerar los tiempos de producción, con un objetivo inicial de 20 a 25 buques en dos años y medio.

Trump también anunció la incautación de petroleros y barriles de petróleo ligados a Venezuela y presionó sobre el régimen de Nicolás Maduro, aunque evitó aclarar si busca su derrocamiento.

Donald Trump había fijado para este lunes una comparecencia conjunta desde su resort de Mar-a-Lago con el secretario de Estado, Marco Rubio, con el secretario del Departamento de Guerra, Pete Hegseth, y con el secretario de la Marina, John Phelan, para realizar un «anuncio importante» relacionado con la seguridad nacional. La expectación era máxima.

Muchos pensaron que guardaría relación con la escalada de las tensiones con la Venezuela de Nicolás Maduro, en alguna medida que fuera más allá de la incautación de petroleros frente a las costas del país caribeño o de los ataques indiscriminados con las presuntas narcolanchas, que se han cobrado la vida de más de un centenar de personas. Pensaron, en definitiva, en algún tipo de operación militar mayor en el Caribe que tuviera como objetivo Venezuela.

En cambio, según adelantó este mismo lunes la agencia Associated Press, Trump pretendía anunciar su plan para construir nuevos buques de guerra –»acorazados», en palabras del mandatario estadounidense– en el marco de su proyecto de crear una «Flota Dorada» que, de manera eventual, pudiera contar a medio plazo con 50 buques de apoyo.

Acertaron. Antes incluso de la aparición en escena de Trump, escoltado en todo momento por Rubio, Hegseth y Phelan, varios carteles que figuraban a ambos lados del atril mostraban las imágenes de un buque de guerra con las palabras «Trump Class USS Defiant».

No tardó el inquilino de la Casa Blanca en anunciar que la Marina empezaría a construir desde cero estos «acorazados» con su nombre. Anunció, además, que él mismo participará en el diseño de las embarcaciones porque –subrayó– es «una persona muy estética».

El nuevo acorazado será, en palabras del propio Trump, «más grande, más rápido y cien veces más poderoso que cualquier buque de guerra construido previamente en Estados Unidos». Phelan confirmó, en este sentido, que las embarcaciones estarán equipadas con el «misil de crucero de lanzamiento marítimo con capacidad nuclear».

«Esto es solo una pieza de la Flota Dorada del presidente que vamos a construir», apuntó el secretario de la Marina, la primera persona en más de quince años en liderar la rama naval de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos sin tener experiencia militar previa. No en vano, Phelan es, como otros miembros de la Administración Trump, inversor.

Los planes de Trump tratan de contrarrestar a la China de Xi Jinping, cuya flota de 400 barcos es ya la más grande del mundo. Por eso, el mandatario republicano metió presión a las empresas contratistas, con las que se reunirá la próxima semana en Florida.

Quiere acelerar Trump los calendarios de producción «porque son demasiado lentos, no los producen lo suficientemente rápido». Quiere contar cuanto antes con las primeras 20 o 25 embarcaciones. Aunque no espera tenerlas a su disposición hasta dentro de dos años y medio.

Más presión sobre el chavismo

Trump habló sobre Venezuela sólo después de ser preguntado por la prensa. El mandatario republicano anunció, por ejemplo, que se quedaría con los 1,9 millones de barriles de petróleo que se encontraban en el tercer buque incautado frente a las costas de Venezuela, y que también haría lo propio con los barcos, que, según Estados Unidos, forman parte de la «flota oscura» que el chavismo utiliza para evadir sus sanciones.

Trump también dijo haber hablado con empresas petroleras estadounidenses sobre lo que podría significar una Venezuela sin Maduro para sus negocios en el país caribeño, pero evitó decir abiertamente si su objetivo era derrocar al líder chavista. «No puedo decir eso; depende de él, de lo que quiera hacer. Creo que sería inteligente de su parte hacerlo. Pero, nuevamente, lo vamos a averiguar», respondió.

Según Associated Press, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia comenzó el pasado viernes las labores de evacuación de las familias de diplomáticos de Venezuela. Evacuaciones que, de momento, sólo comprometen mujeres y niños. Desde Moscú ven la situación en el país, según la agencia de noticias estadounidense, en «tonos muy sombríos».

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