Es la única plaza de Ciutat Antiga en la que aún no hay terrazas

Pese al frío y la lluvia, una treintena de personas han acudido esta mañana a la plaza de Cort con sus cacerolas para protagonizar una sonora protesta contra la tala de los diecisiete bellasombras que quedaban en la plaza Llorenç Villalonga. Una polémica intervención que el Ayuntamiento de Palma ejecutó el pasado jueves y que ha justificado por el «riesgo de caída» que presentaban los árboles.

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