“Declaración conjunta o separada”. La pregunta se repite cada año, ya es la quinta pregunta más buscada en Google en 2025, especialmente entre matrimonios que no tienen claro qué modalidad les beneficia más. Aunque la declaración conjunta puede parecer atractiva a primera vista, no siempre es la opción más rentable. José Ramón, autor de Tu Blog Fiscal, explica cuándo conviene optar por una u otra opción y en qué casos puede salir más caro de lo esperado.
José Ramón aclara que la declaración conjunta solo puede hacerse cuando existe matrimonio o, en determinados casos, con hijos. En el caso de los matrimonios, la clave está en analizar si ambos cónyuges han obtenido rendimientos durante el año.
Cuándo la declaración conjunta sí es rentable
La declaración conjunta resulta especialmente ventajosa cuando uno de los miembros del matrimonio no ha tenido ingresos. En ese caso, “al hacerla conjunta tenéis derecho a una reducción de 3.400 euros”, explica José Ramón.
Al sumar los rendimientos de ambos, si uno de ellos tiene ingresos cero, esa reducción se aplica íntegramente y suele provocar que el resultado sea más favorable. En estos casos, la declaración conjunta casi siempre sale rentable.
Qué ocurre cuando ambos tienen ingresos
El problema aparece cuando los dos miembros del matrimonio han obtenido rendimientos. En una declaración conjunta, ambos ingresos se suman, lo que incrementa la base imponible total.
José Ramón lo explica de forma sencilla: los tramos del IRPF son progresivos. “Todo lo que sea incrementar la base va a hacer que tributéis a un nivel superior”. Al subir de tramo, el aumento de impuestos puede superar con creces la reducción de 3.400 euros.
En estas situaciones, aunque parezca que ambos pagarían menos al ir juntos, lo habitual es que la declaración conjunta no compense y resulte más caro que hacerla por separado.
La importancia de los tramos impositivos
Uno de los errores más comunes es pensar que sumar ingresos siempre beneficia. En realidad, al pasar a tramos superiores del impuesto, el tipo aplicado es mayor. Por eso, cuando ambos cónyuges trabajan y tienen salarios similares, la declaración individual suele ser más favorable.
La reducción existe, pero no siempre neutraliza el efecto de tributar en un tramo más alto.
Declaración conjunta con hijos
Existe otra opción menos conocida: la declaración conjunta con hijos. En este caso, la normativa permite sumar 2.150 euros deducibles en la declaración.
Esta alternativa puede resultar interesante en determinados supuestos familiares, aunque también requiere hacer números y comparar resultados antes de decidir.
La elección entre declaración conjunta o individual no tiene una respuesta única. Depende de los ingresos, de la composición familiar y de cómo afectan los tramos del IRPF al resultado final.
Como recuerda José Ramón, entender cómo funciona la suma de rendimientos y las reducciones disponibles es clave para no pagar más impuestos de los necesarios y tomar una decisión fiscal informada cada año.
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