Han vuelto los buenos tiempos a La Rosaleda. Los que te devuelven a casa con una sonrisa de felicidad. Venía el Almería a La Rosaleda, pero este Málaga CF empieza a ser otra cosa. ¿Será el ‘efecto Funes’ con tres victorias y dos empates en LaLiga Hypermotion? No tengo respuestas, pero la realidad es Dani Lorenzo y Chupete firmaron el 2-1, con tanto rival de Sergio Arribas desde el punto de penalti, que sabe al premio de la lotería. ¡Mal momento para el parón!
Y el día empezó muy feo. La lluvia se cargó el último derbi de la temporada en La Rosaleda. El horario y la fecha eran propicios para que el estadio de Martiricos se hubiese llenado de familias, además de los mil aficionados rojiblancos que se esperaban. Al final, ni unos ni otros, 18.509 personas, afortunadas de poder celebrar una imagen inmejorable y los 26 puntos en 19 jornadas.
El Málaga CF fue a por todas desde el primer minuto. Una gran acción individual de Víctor dentro del área acabó en un disparo mordido de Dani Lorenzo. Siguió Joaquín Muñoz, mareando a Chirino. Dotor mandó fuera un buen centro del malagueño. Trataban de ajustar la presión adelantada, mientras el Almería se hacía con el balón. Falló entonces Víctor en la marca de Arribas y Alfonso sacó un pie extraordinario para evitar el 0-1. Amenazaba justo después Lopy, por alto.
Gol de Dani Lorenzo
Se salvaba el Málaga, también el Almería. Los laterales iban a afrontar más de una hora de partido con tarjeta amarilla. No obstante, el peligro con el que acercaban los indálicos era siempre serio. Álex Muñoz mandó un cabezazo al palo y Alfonso volvió a hacerse gigante ante Gui Guedes. Pero los de Martiricos mordían muy arriba y Chupete robó al balón en la línea de fondo para dejar solo a Dani Lorenzo y marcar por segundo partido consecutivo (1-0).
Ya había mucho camino recorrido. Izan Merino y Murillo se cargaron también con tarjeta, este último para corregir un error en la salida de balón del goleador marbellí. Lopy volvió a probar fortuna. Enorme primera parte del equipo, solidarios tapando todos los huecos y atacando con todo.
Minutos para el Almería
Así volvió el Málaga CF del descanso. Tocó varias piezas Rubi, aunque el peligro seguía siendo local. Le robó Larrubia un balón a Embarba en campo propio y solo un mal control de Joaquín evitó el mano a mano contra Andrés Fernández. Inmediatamente, entre Puga y Murillo detuvieron un disparo de Arribas. Contra el frío, mucho ritmo. Si Chupete estaba siendo el gran dolor de la zaga rojiblanca, Lopy lo era para los malagueños. Alfonso atajó en dos tiempos, sobre la línea.
Salió Dotor del campo para dar entrada a Rafa -como pivote- y llegó el desorden. También el gol del Almería. En una sucesión de rechaces e infortunios, Manuel Ángel Pérez señaló mano de Víctor. Arribas engañó con el penalti y anotó el 1-1. Funes volvió a mover el árbol para dar entrada a Aarón Ochoa y a Adrián Niño por Izan y Joaquín. Automáticamente, en tromba, el Málaga CF fue a por el segundo. Perdonó Larrubia y también Rafa.
La recompensa de Chupete
El internacional irlandés fue un soplo de aire fresco, indetectable entre líneas. Encontró en la banda a Niño, este recortó hacia dentro, salió rebotado y el más listo de todos, quien más se lo merecía, el nuevo pichichi en solitario del Málaga CF, Chupete, marcó el 2-1. Y qué 2-1. Había que aguantarlo. Salieron al césped Haitam y Lobete, y se marcharon Larrubia y el segundo goleador, muy ovacionados.
A partir de ahí, el corazón. El equipo no se vino abajo, siguió ganando muchos duelos en campo rival y en campo propio. El Almería acabó aprisionado atrás. Tuvo una falta lateral en el descuento, de esas que tantos puntos le han quitado a los de Martiricos, pero despejó Puga con el apoyo de toda una ciudad. Y ahí acabó. Con el éxtasis de La Rosaleda y la fuerza de la lluvia en aumento.
26 puntos en 19 jornadas. Con la permanencia como objetivo más inmediato, ya ha medio camino hecho. Vendrán el Sporting de Gijón y el Ceuta para cerrar la primera vuelta. Ahora toca el parón navideño, disfrutar de las fiestas y esperar que el Málaga CF vuelva tal y como se ha ido.













