El nuevo proceso de paz de Turquía con el PKK : más sombras que luces

Türkan no acabó de entender la respuesta a la pregunta de dónde estaba su marido. Se la dio un guardia de seguridad, apostado en la puerta del hospital de Diyarbakir, la mayor ciudad kurda de Turquía y, recuerda la mujer, el hombre fue seco, tajante. Una sola frase, ni una sola floritura y ni un ‘lo siento’: «‘Está en la morgue’, me dijo. Solo recuerdo caerme. Me golpeé en la cabeza», recuerda la mujer, que por aquel entonces, hace diez años justos, tenía 44 y dos hijos pequeño. 

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