La candidatura de Unidas por Extremadura, formada por Izquierda Unida y Podemos, encabezada por Irene de Miguel ha subido tres escaños respecto a los datos de hace dos años, llegando hasta los siete parlamentarios, con una campaña muy centrada en Extremadura, y poco impacto nacional.
No obstante ese crecimiento permite lecturas también a nivel nacional: los partidos en la izquierda del PSOE cosechan mejores resultados juntos que cuando van de manera individual. Aunque Irene de Miguel ya puntualizó esa lectura en su comparecencia tras conocerse los resultado al señalar que su aumento «no es fruto de la coyuntura actual si no un esfuerzo de mucho tiempo». Años «sembrando y que algún día cosecharíamos», remarcó.
El análisis debe partir del apunte de que la convocatoria de elecciones en Extremadura obligó a cerrar a contrarreloj la coalición Unidas por Extremadura, aunando a Podemos e Izquierda Unida bajo una misma marca, y sin Sumar, en un momento de desencuentro total entre ambas formaciones, al menos a nivel nacional.
Conocidos los resultados, tanto Ione Belarra como Irene Montero pusieron el foco en el auge de Vox, que ha subido seis parlamentarios hasta los 11 representantes.
“El PP y VOX crecen en Extremadura ante un PSOE impotente que es incapaz de frenar a esta derecha. Podemos estará donde hay que estar, defendiendo derechos en las instituciones y en las calles, pero esta deriva sólo se para por la izquierda”, asegura la secretaria general de Podemos. Por su parte, la exministra y eurodiputada señala que “el PP gana en Extremadura con VOX disparado».
Para Irene Montero, «el machismo, la corrupción y la inacción social del Gobierno es una fábrica de ultraderechistas» y avisa de que «Podemos está para hacer frente a las derechas y proteger derechos» porque, augura, «el PSOE no va a hacer nada. El camino es feminista y por la izquierda”, concluye.
Una lectura a la que también se sumó Antonio Maíllo, coordinador federal de Izquierda Unida al señalar, igual que Irene de Miguel, que «Guardiola ha fracasado cuando convocó elecciones por interés personal, no pensando en Extremadura». «Solo ha alimentado el avance de la extrema derecha y ha normalizado los pactos del PP con Vox, con consecuencias graves para la democracia y el futuro de la región», dijo en redes sociales.
Maíllo ensalzó que «Unidas por Extremadura ha tenido un resultado espectacular» porque «crece en votos, porcentaje y representación» al tiempo que apostilló que no se trata de «improvisación» si no de «trabajo unitario, arraigo y compromiso sin personalismos. Izquierda Unida da certidumbre a las familias trabajadoras», en un mensaje que también puede tener lecturas para la conformación de próximas alianzas electorales.
Coincidió también con la líder extremeña Maíllo al señalar que «queda mucho trabajo por delante frente a los recortes que impulsan PP y Vox». Un escenario en el que también puso el foco el exministro Alberto Garzón cuando destacó que «Podemos e IU suben de manera importante» aunque se queda como una “alegría en casa del pobre” porque «el bloque de izquierda se empequeñece y apenas captan de la enorme caída del PSOE».
«El gran ganador es Vox, que sigue creciendo regional y nacionalmente sin básicamente hacer nada. Hoy en día canalizan mejor que nadie la antipolítica y la deslegitimación del sistema», alertó el ex líder de IU. «Un escenario esperable pero no por ello menos malo para las opciones progresistas», advirtió.
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