Se llama Alfonso Santaella y, a juzgar por los vídeos de piruetas gimnásticas que difunde en redes sociales, se encuentra en perfecta forma física. Pero la Guardia Civil no opina lo mismo de su educación cívica. El instituto armado le ha abierto seis expedientes administrativos por subir a rodar sus aventuras a los espacios naturales del Parque Regional de la Sierra de Gredos, paraje de Ávila sometido a máxima protección legal.
No todos los entornos hermosos se pueden aprovechar para las apetencias particulares, como sabe bien Shakira, por ejemplo, a la que le trajo problemas con la policía rodar un videoclip bañándose en fuentes públicas de Barcelona. Este caso es más serio desde el punto de vista de la protección medioambiental.
El influencer, que tiene 430.000 seguidores solo en una de sus redes sociales, ameniza a su audiencia a base de mostrarse saltando, haciendo el pino o dando volteretas en parajes magníficos, urbanos y naturales. En el caso de Gredos, ha subido a la montaña en diversas ocasiones para mostrarse ante sus seguidores bañándose en agua helada. La aventura es así, literal: sube a un lago glaciar, lo encuentra cubierto por una capa de hielo y, con ayuda de sus peones o sin ella, se pone romper el hielo, abre agujeros y se lanza en traje de baño.
Entorno muy frágil
En una nota que ha hecho pública la Guardia Civil este domingo, los agentes explican que los rodajes de Santaella incurren en «prácticas expresamente prohibidas por la normativa ambiental vigente». Su equipo de rodaje vuela drones sin permiso. Además, hacen acampadas en zonas de especial protección. Sus baños en agua helada irrumpen en «ecosistemas extremadamente frágiles». Y, por lo demás, hace ruido, pasa, pisa, se despliega con su equipo allí donde puede alterar el comportamiento de las especies animales y vegetales que habitan Gredos.
Todo ello para su negocio de vídeos de 15 segundos que pasar por el móvil. La Guardia Civil recuerda que en Gredos habitan «especies muy sensibles a la presencia humana y el ruido». Entre ellas, el águila real, el buitre leonado y la cabra montesa. Hay allí además otras especies únicas y extraordinariamente escasas, como (en ocasiones) el lince y la nutria, o endemismos como el topillo nival, y reptiles y anfibios como el sapo de Gredos, la salamandra de Almanzor o la lagartija carpetana, animales todos ellos con su hábitat reducido a las zonas más altas y deshabitadas.
La Guardia Civil ha recordado este domingo que este tipo de conductas en un medio tan frágil como Gredos puede alterar los ciclos reproductivos de las especies y, al fin, degradar todo el entorno.
Las seis denuncias que le ha puesto la Guardia Civil, redactadas por una unidad de investigación del puesto de Barco de Ávila son propuestas de sanción que ya tramita la Junta de Castilla y León, confirman fuentes próximas al caso.
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