Un formidable partido con tres prórrogas coloreado con un brutal duelo entre Kevin Punter (43 puntos) y Marcus Howard (33) dejó un Barça-Baskonia para la historia de la Euroliga que se saldó con los 10 puntos de diferencia que dejó el tanteo de los tiradores. Punter se marchó con gritos de «MVP, MVP».
El Palau se pone en pie ahora para corear a los suyos, para aplaudir y no para ondear pañuelos. La octava victoria consecutiva del Barça tuvo ribetes de heroicidad porque exigió el máximo a una plantilla que no desafallece ni en los peores momentos, como cuando tuvo que igualar un 107-116 en la segunda prórroga y a la que le quedaron arrestos para saldar el tercer añadido con un 12-2 que fue la máxima ventaja que pudo obtener.
Bandeja de Punter en la prórroga. / Dani Barbeito / SPO
El partido más difícil
“El partido más difícil” desde su llegada también lo ganó. Xavi Pascual compartió su preocupación por la visita del Baskonia y el resultado corroboró los motivos del temor que manifestaba en la víspera. Fue el triunfo más apurado desde su llegada.
La exigencia de resistir ante todo, el orgullo barcelonista y la fuerza física que ya inyectado le permitió aguantar una racha que el Baskonia puso en muy serio peligro. El cuadro vitoriano dominó el marcador hasta la tercera prórroga, cuando se secó, ya sin el exhausto y dolorido Howard en la pista.

Joan Laporta se levanta entusiasmado antes de que terminara el choque. / Dani Barbeito / SPO
Globos en el techo
Incrustados en el techo el Palau había 18 globos plateados en recuerdo de la cena de la noche anterior en la que participó todo el club menos ellos, la sección de básquet. La reclusión reportó el beneficio esperado, aunque por el camino hubo el peaje de registrar otro lesionado: Will Clyburn abandonaba la pista con una posible lesión muscular en los isquiotibiales de la pierna izquierda al culminar un contraataque.
La precisión estableció el dominio visitante desde el principio. El Baskonia acertó mucho y supo impedir el demoledor tiro exterior azulgrana, con defensas férreas y pegajosas, además de muy disuasorias, reduciéndolo a la mínima expresión. Un triple acertó Cale de los seis que apenas había intentado el cuadro azulgrana. Sin ese bonus por ataque, se convertía en arduo recuperar la distancia que había tomado el rival, que gozó de espacio y comodidad.

Will Clyburn conduce un contraataque, con Spagnolo y Hernangómez en el suelo. / Dani Barbeito / SPO
Del -15 al empate
Era necesario ajustar la defensa y forzar los errores ajenos, y con un tapón por aquí, un robo por allá fue limando terreno el Barça. Punter y Laprovittola enchufaron sendos triples y el marcador del descanso pasó a ser asumible (47-53). Había alcanzado cotas preocupantes con los 15 de déficit del 22-37 porque el Barça no encontraba el camino. No se restableció el empate hasta el 75-75 con un triple, precisamente, de Norris.
Sumaban Punter y Clyburn pero de concentración solo daba muestras Sayon Keita. Sin poder lanzar de lejos, faltan los puntos cercanos que tienen en las manos Shengelia y Vesely, aún lesionados. En la inútil evocación del precedente de noviembre habían aportado 25 entre los dos.

Roony Bardghji y Marcus Rashford, sentados en uno de los fondos de la pista. / Dani Barbeito / SPO
87-85, la primera ventaja
Reapareció Nico Laprovittola, aún sin flexibilidad ni fluidez tras su segunda ausencia. Se cargó con pronto con tres personales, igual que Satoransky, incapaces de frenta al dúctil Marcus Howard. El base era un taladro que había metido cinco triples sin fallo antes del descanso. Luwawu Cabarrot sumaba dos, más seis tiros libres de sendas faltas recibidas cuando lanzaba, que para el caso es lo mismo.
La remontada tenía que materializarse sin Clyburn, que se había marchado con el 59-66 y 12 puntos en el zurrón. Darío Brizuela firmó la primera ventaja (87-85) a 4.31 para el final con un triple tras haber fallado una bandeja, pero erró los dos siguientes.

Joel Parra se ajusta la máscara protectora que usa por la fractura de nariz que sufrió ante el Olympiacos. / Dani Barbeito / SPO
Equipos desatados
Del 89-94 se pasó al 97-94 tras un tiro de Hernangómez, un robo de Parra y dos de Laprovittola, pero Howard con el sexto en su inmaculada racha forzó la prórroga. Y una bandeja errada dio paso a la segunda tras el 9-9 del tiempo adicional que desembocó en el otro tiempo adicional en el que se desataron ambos equipos (16-16), donde el Barça igualó un 107-116. Pero cuando se puso por delante en el tercer añadido, ya no soltó su presa.
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