El pabellón municipal de La Zaida ha sido de nuevo el escenario de presentación de una nueva etapa en la vida de Pilar Alegría. Si la exministra hace un año eligió su pueblo para presentar su candidatura a la secretaría general del PSOE en Aragón, este domingo se ha subido a la tarima ante cerca de 400 personas para tratar de alcanzar la presidencia del Ejecutivo autonómico. La situación es compleja, con una gran desafección entre las filas socialistas, por lo que la dirigente ha llamado a recuperar “las esencias del proyecto socialista” para prometer una gestión que se haga cargo “de las personas de a pie y de la gente de la calle”. Ha avanzado que la suya será “una política que cambia y que transforma vidas”.
La candidatura socialista llega en un momento de reconstrucción interna del PSOE pero se lanza como una herramienta para revertir los dos años de gestión de Jorge Azcón al frente de Aragón, un presidente que, según Alegría, ha estado ausente de la comunidad y que ha convocado elecciones centrado únicamente en una agenda personal y de partido.
Alegría busca movilizar unas bases a las que la campaña ha pillado con el pie cambiado. Por eso a alertado sobre la posibilidad de que las elecciones “pasen desapercibidas” al entender que Azcón tratará de que no se hable “de sus dolorosas ausencias” en la gestión de las últimas crisis vividas en la comunidad.
También ha pedido el apoyo de la ciudadanía para no tener “un gobierno maniatado por Vox en el que los servicios públicos “solo tienen sentido si son un negocio para unos pocos”.
La socialista ha alertado ante la posibilidad de una campaña electoral que pase desapercibida porque no quiere que se hable de sus dolorosas ausencias en los momentos más importantes, mientras los ciudadanos sufrían. “Él estaba de vacaciones con el coche oficial en un festival en Galicia, esa es la responsabilidad que no mostró en los peores momentos”.
Alegría ha manifestado que Azcón “no quiere ser presidente de Aragón” y ha cargado contra las consecuencias que su gestión tiene en el día a día de los ciudadanos. Así, ha citado la falta de pediatras en los centros de salud del medio rural, el recorte de fondos para la creación de residencias públicas o el aumento del precio de la vivienda en Zaragoza, Jaca o Benasque. “No podemos permitir que esas familias que se quieren independizar tengan que gastar toda su nómica y ahorros en el alquiler o la hipoteca y ahora tenemos la oportunidad de cambiarlo”, ha dicho.
Sobre la mesa ha puesto su experiencia como ministra de Educación en los últimos cuatro años y ha explicado que “tras tantos años de experiencia” afronta una nueva etapa “de emoción, de responsabilidad y de vértigo”.
Con la mirada en la gestión estatal, Alegría ha recibido la confianza del partido “en un momento que no es sencillo”. En todo caso, ha defendido que se ha reaccionado con rapidez ante uno “momentos difíciles” que en su opinión no representan el sentir de la militancia. “Nos hemos hecho cargo y hemos rectificado, siempre con la mirada puesta en el futuro”, ha expresado.
En el acto han estado presentes, entre otros, los subdelegados en Huesca y Zaragoza, el expresidente Marcelino Iglesias o el que fuera su rival en la pugna por la secretaría general, Darío Villagrasa.
De su mochila como ministra ha presentado los logros de su departamento en la actual legislatura estatal. “He estado cuatro años y medio al frente de un ministerio, he aprendido muchas cosas y también me he equivocado, soy consciente de ello. Pero en este tiempo he intentado aprender y practicar unas políticas de igualdad de oportunidades a través de las becas, la formación profesional y el apoyo a los jóvenes para que puedan seguir estudiando”, ha dicho.
De hecho, Alegría ha destacado que su programa electoral se basará en esta igualdad de oportunidades para todos los aragoneses y todos los territorios. “Las elecciones ahora son una oportunidad para estar donde siempre hemos estado, al lado de la gente corriente, en la calle, en los pueblos y las ciudades”, ha dicho al tiempo que ha reclamado un cara a cara con Azcón para confrontar los dos proyectos.
La candidata socialista que no se puede permitir que el futuro esté determinado “por el lugar en el que naces” y ha rematado que cuando una sociedad mira para otro lado y no plantea soluciones esa sociedad “se empobrece y se quiebra”. Y esa considera que será la clave de su gestión. “No me quiero conformar con el esto es lo que hay, yo soy una mujer que cree en la igualdad real y por eso quiero ser la próxima presidenta de Aragón”, ha incidido.












