Tras el aplazamiento del encuentro pasado fin de semana por culpa del temporal, el CD Tenerife B pone fin este sábado a su periplo en la Segunda Federación… por este 2025. La decimosexta jornada enfrentará al filial blanquiazul con la UD Sanse (11:00, hora canaria) en el Estadio Municipal Matapiñonera, en el último capítulo de un año repleto de lecciones en la cuarta categoría del fútbol español. El epílogo, sin embargo, llega con el telón algo torcido. Solo una victoria en los últimos siete compromisos deja sensaciones preocupantes en los tinerfeños.
Y la de hoy, precisamente, no pinta como la ocasión más propicia para darle la vuelta a la racha. Los pupilos de Leandro Cabrera se citan con el segundo clasificado del Grupo 5 de Segunda Federación, un rival que ha ganado cuatro de sus últimos cinco duelos y solo ha cedido una derrota en su fortín. El filial blanquiazul, por su parte, que llegó a comandar la tabla en la jornada cinco (con 13 puntos), ha tenido que ajustar el retrovisor. Ahora navega en la undécima plaza, con 20 puntos, a solo dos peldaños del playoff por la permanencia, zona que delimita Las Palmas Atlético con 18. Eso sí, el conjunto tinerfeñista –junto al Rayo– tiene una bala extra, el partido pendiente por la borrasca Emilia.
En la antesala del encuentro, el estratega blanquiazul transmitió confianza en el trabajo de su plantilla, pese al exigente escenario que les espera. «Las sensaciones son buenas», apuntó, al tiempo que subrayó la importancia de «incomodar al Sanse». n















