Un testigo del atropello mortal de una niña de tres años ocurrido el pasado domingo en el Coll d’en Rabassa, en Palma, asegura haber visto al conductor del coche usando el móvil instantes antes de que arrollara a la menor. Así consta en un breve informe que la Policía Local ha remitido al juzgado encargado del caso. En él figura también la versión de la mujer del conductor, que iba de pasajera, y según la cual el hombre sufrió un desvanecimiento unos 100 metros antes del accidente y empezó a chocar contra los bordillos. Los agentes han encontrado marcas de neumático en ese tramo, pero no está confirmado que sean del vehículo en cuestión. Las pequisas, apuntan las fuentes consultadas, están todavía en una fase muy inicial.
El informe, de cuatro folios, alude a la declaración de un testigo sobre el posible uso del móvil por parte del conductor. El documento no detalla dónde habría visto esa supuesta infracción ni qué tipo de uso del terminal estaría haciendo el hombre. Los agentes exponen que el aparato fue encontrado en la guantera central del coche tras el accidente y que fui intervenido. Así, señalan a la magistrada que está bajo su custodia para llevar a cabo las pruebas que estime oportunas. Los investigadores apuntan las mismas fuentes, podrían llevar a cabo un volcado del teléfono para tratar de comprobar si cuando se produjo el atropello estaba siendo utilizado.
Desvanecimiento
También consta en el documento la declaración ofrecida por la mujer del conductor, que iba en el asiento del copiloto. Según su versión, cuando estaban a unos 100 metros del lugar del atropello el hombre se sintió mal y sufrió un desvanecimiento. Perdió el control del coche, que empezó a golpearse contra los bordillos y ella cogió el volante e intentó dirigir el automóvil.
La Policía Local ha examinado la zona y ha encontrado tanto marcas de neumáticos como un trozo de plástico que podría ser del coche implicado, lo que avalaría la versión de que se golpeó en ese tramo. La familia de la menor fallecida se persona ya en el procedimiento judicial a través de los abogados Daniel Castro y Manuel Ponce.
El accidente se produjo al filo de las doce y cuarto del mediodía del pasado domingo. Un coche se subió a la acera en el cruce de las calles Bailén y Caimari y se llevó por delante a tres peatones. A consecuencia del impacto murió una niña de tres años recién cumplidos y su madre y su abuela sufrieron lesiones graves.
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